jueves, 7 de abril de 2016

La ‘papelambra’ de Panamá

*“Ni flor vive dos primaveras”. (Anónimo).
1.-*“DESDE QUE SURGIÓ la razón humana en las sociedades de la antigu¨edad los filósofos moralistas establecieron dos premisas éticas --que políticos y legos criollos todavía no asimilan: a) que el hombre sólo agradece los favores cuando son honestos (honrados); 2) cuando esos favores son tan generosos que les permiten al bicho humano salir por mucho tiempo de los apuros”. Cualquiera lo puede comprobar. “Los hombres no se sienten inclinados a agradecer los favores recibidos, y muy a menudo, odian a quienes se los hacen”.
(Séneca).
2.- *¿Y CÓMO ES LA VAINA, mi Gral. (+++) Pepito Soto? Tenemos que dejar a Guacanagarix y reescribir nuestra historia. Si Sir Winston Churchill no luchó en la I Guerra Mundial (La Gran Guerra), porque el armisticio acabó el 11-11-1918, y el Tratado --en el tren--, de Versalles, fue el 26-6-1919; Américo Lugo habla de “sangre, sudor y lágrimas” (quien diga que era “pesimista”, disparata) en carta a Francisco Henríquez y Carvajal, de 1916. ¿Quién lo dijo primero?
3.- *VENENO MÁS QUE MORTAL.- Una persona que desde que conocí cuenta con mis afectos (soy vainero, pero no intrigante, ni ‘odiador’; ni mi indiscreción llega a decir lo que dañe a las personas que gozan de mis buenos humores. Lo que tengo que decir, lo digo en el LD o la TV ¡y ya!), me llamó desde Colombia y me hizo una pregunta. Le respondí espontáneamente. --“Que pregunté por ti”. –“¡Ah, bueno!”, me dijo. Es posible que quien le dio mis teléfonos, cual la más vil culebra, haya soltado un veneno que pese a que conozco unas cuantas variedades de ofidios, trato de adivinar de qué tipo fue, porque no me ha matado por lo que dice el pueblo: “El que no debe, no paga”, y aunque me ha podrido algunos pedazos de tejido, el Altísimo sabe que soy inocente porque no sabía nada. Hablaremos, el sábado, pues, de la memoria de Dios. (a.u)...-
4.- *EL ODIO NO PERDONA, Comandante. La mamá canaria de José Martí lo decía: “Todo el que se mete a redentor, muere crucificado”. No hay un solo humano, comenzando por Jesucristo, pese a su divinidad, que haya luchado por los más (que son los pobres), que usted hoy no oiga todavía una calumnia, una blasfemia, o una mentira perversa. En carta a Rodríguez Demorizi, don Juan Bosch le decía respecto al genio de Bolívar, que “a mayor estatura del campeón, mayor la saña de sus detractores”. Lo digo por el Hugo Chávez, que sólo lo vi tres veces de cerca, y nadie debe contarme más nada: no es necesario. ¡Tenía que salir en la “papelambra” del bufete de los delincuentes de Panamá! El odio lo persigue, tal cual ‘El Preso No. 9’. Aparece el “guardaespaldas”. ¿Cuál? En época de ‘cambalaches’, ensuciar es lo que reditúa; no jugársela como Emil Zolá por el capitán judío R. Dreyfus, acusado y sentenciado, precisamente, por ‘antisemitismo’; o A. Lugo con Morel. Sí, en los ‘papeles’ aparece un ex guardaespaldas del difunto Chávez, pero fue un capitán de la Aviación venezolana, que muerto Chávez, como todo traidor sin principios, pidió un permiso para volar a Panamá y de ahí a Miami; hizo contactos y dio todos los datos del Cuartel de La Montaña, la embajada de Cuba, Telesur, Miraflores, las pistas de aviones, etc., etc. Todo iba a ser bombardeado en el segundo intento de golpe de Estado contra Maduro en el 2015, complot en que el discurso y todo estaba hecho, como decían los e-mail de la Sra. Machado, el detenido alcalde Ledezma, y de la embajada de EEUU, etc. Usarían súper tucanos. Pese a la denuncia internacional y los testimonios de los complotados, pasados por Telesur, hubo algunos desmentidos hablando “locuras” desde N.Y. y Miami, que salió en algunos recuadritos de unas seis líneas y los diarios del mundo, mas los españoles no publicaron una línea. Y los de aquí tampoco, ni los grandes medios de A.L., pese al comunicado de Unasur. Era una matanza sin nombre que iban a cometer, pero el Congreso unicameral, hoy en manos de la oposición, aprobó una ley de “amnistía y reconciliación” para poner en libertad a esos criminales. Todavía siguen matando a policías y mineros y tumbando avión de Venezuela. Pero los tiranos son el Chávez y Maduro. Los otros, son santos de altares. ¡Ay, S. Allende, la codicia no cambia y el odio es su combustible!
Por Aristófanes Urbáez ;-