viernes, 8 de abril de 2016

La campaña de ataque

A LA DEFENSIVA.- La última vez que el jefe de campaña de Luis Abinader habló a la prensa fue para negar que el PRM prepara una campaña sucia contra el presidente Danilo Medina y tres de sus funcionarios. Igual, la última vez que Luis Abinader conversó con los periodistas fue para acusar al PLD de ser expertos en campaña sucia. El PLD, y esa era la idea, puso al PRM y a la campaña de Abinader a la defensiva. Y así ha sido a lo largo del proceso. El presidente Medina y los responsables de su campaña los llevan de la mano como a un perrito faldero o los dirigen con hilos invisibles a la manera de los titiriteros.
Como era conveniente evitar ese toro miura de Hipólito Mejía, cortejaron a Abinader y le hicieron coro a la embajada norteamericana, que quiso posicionar al joven aspirante como la contraparte ideal. La visita, la invitación y las relaciones bajo cuerda fueron más que muestras de cortesía. Nadie tiene detalles precisos de lo ocurrido en la interna del PRM, pero la embajada, el gobierno y la élite empresarial se salieron con las suyas. Mejía fue sacado de juego, y o no se dio cuenta, o fue con su consentimiento…
DE REVERSA.- Todavía no se tiene a manos y menos en antena la campaña sucia del PRM contra el presidente Danilo Medina, y sus funcionarios, y se piensa que después de la denuncia del PLD difícilmente se atreva. Es decir, que a los perremeístas los peledeístas les cortaron las bolas. Luis Abinader y los suyos no conocen el temperamento de sus oponentes del gobierno, y tampoco sus habilidades y maneras de reaccionar. Nadie ve por parte el spot del mandatario repartiéndose en pleno Palacio Nacional, y sentado a la hora del postre y a la misma mesa con Miguel Vargas, ambos con la boca llena, y mala educación incluida, el pastel de la República. Ese anuncio publicitario ofendió la susceptibilidad del gobierno, y los responsables de la campaña de la reelección se quejaron en la intimidad de esa acometida, considerándola campaña sucia. Cuando un comunicador quiso salirse del guión y usar el caso de la OISOE para ataques de carácter personal. Los oficialistas se alarmaron, y dicen que el propio presidente Medina hizo las advertencias de lugar…
MÁS DE LO MISMO.- Los peledeístas no son expertos en campaña sucia, como dice Luis Abinander, pero si tienen una especie de mantra (supóngase, creación de Euclides Gutiérrez Félix) de que en política se hace lo que conviene. Luis Abinader y su campaña, o el PRM en su conjunto, no tienen forma de alcanzar o sobrepasar al presidente Danilo Medina y al PLD si no hacen cosas que hasta ahora no han hecho, o que de hacerlas, dejaron sin efecto prontamente. Ahora mismo se debate sobre qué es y qué no es campaña sucia, por lo que más que preocupación, existe confusión. Además, si el PRM o la campaña de Abinader no muestran credenciales, no enseñan lo que tienen, no podrá evaluarse en justicia si desbordan el marco natural, si sobrepasan la decencia propia de algo tan parecido a la guerra como la lucha política. Lo que temen los peledeístas es un arma de destrucción masiva que hasta ahora no ha llenado su cometido: la corrupción. ¿Que nuevos casos se conocen, o pueden ser presentados a la opinión pública con fines políticos? Igual podría decir la gente que se trata de más de lo mismo…
CAMPAÑA DE ATAQUE.- Los políticos dominicanos llevan años haciendo lo mismo, y ninguna campaña supera la anterior ni crea elementos nuevos para la próxima. Ahora se dicen que no hay campaña sucia, que si acaso campaña negativa, o contra campaña. Entonces fuego a la lata. ¿Qué tiene el PRM en sus manos que amenaza y no se atreve a usar contra el presidente Danilo Medina y tres de sus funcionarios? Cuando Francisco Javier García lo provoca, y el vocero de campaña Roberto Fulcar y el candidato Luis Abinader huyen por la derecha, se concluye que nada. Dejar de llegar al gobierno, o de acceder al poder, por no utilizar la única carabina cargada, provoca pena y no temor. No hay campaña sucia, no hay campaña negativa, no hay contra campaña. Solo hay campañas que ganan y campañas que pierden. El marketing político, como asesoría, consultoría y estrategia, es una industria nueva y productiva en América Latina. Ya no se necesita de los expertos norteamericanos. Entre los premios que se otorgan en Victory Awards hay uno muy llamativo: A la mejor campaña de ataque. De eso se trata: campaña de ataque…
Por Orlando Gil ;-
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