miércoles, 27 de abril de 2016

Fallidas presiones

La publicación de la encuesta Gallup-Hoy de este lunes ha sido una suerte de ‘tiro de gracia’ a las aspiraciones de Luis Abinader en el torneo electoral en curso.
Por más que el PRM y su candidato han tratado de desprestigiar esa y otras encuestas publicadas durante marzo y abril, los porcentajes son tan similares y la diferencia tan abismal en su contra, que revertir el resultado que se pronostica, con presiones, amenazas, denuncias y denuestos, parece un imposible.
La candidatura opositora ha dado traspiés tras traspiés lo que explica por qué no cuaja en la preferencia de la gente.
Y por ello es que cada día gana más visos de seguridad las versiones de que allanan el camino para justificar su retiro de las elecciones, aunque Luis lo negara en su discurso del lunes.
Versiones que me han llegado, dan cuenta de que durante una reunión privada que habría sostenido Luis con el presidente de la JCE, Roberto Rosario, en la residencia del funcionario electoral y a pedidos de Abinader, se pretendió, según las fuentes, lograr que la Junta ejerciera ‘más y duras presiones’ sobre el oficialismo, con recias medidas de ‘control’ a su ‘avasalladora’ campaña, y apoyo al pedido de la Embajada de Estados Unidos para participar como observadores electorales así como sobre el conteo de los votos.
Aún más. La dirigencia del PRM pediría a la Junta que desista de hacer el conteo de los votos electrónicamente y se siga con el antiguo sistema manual. El PRM sabe que la Junta se opondrá a esa injustificada petición, que no tiene otro propósito que hacerse la ‘víctima’ del proceso y tener los motivos para retirarse, como han planeado, aunque lo nieguen.
A estos esfuerzos se une el fallido intento en tratar de sembrar ‘ojerizas’ contra el proceso, como ha pretendido en su momento Participación Ciudadana y/o las ‘presiones’ del embajador norteamericano a la JCE, como denunciara Rosario este lunes.
A 18 días de las votaciones las presiones suben a su más alto nivel. La institucionalidad se fortalecerá en la medida en sean resistidas estas presiones sobre las autoridades electorales, en la que debe estar depositada toda la confianza de una nación que busca consolidar su democracia, como dijera ayer Monseñor Agripino Núñez Collado.
El del lunes fue el discurso de claudicación de Luis ante la derrota inevitable, con el que, he repetido, pretende justificar ante su gente lo que en definitiva no ha sido más que su debut y despedida.
Por Ruddy L. Gonzalez ;-
rlgonzalez50@gmail.com