miércoles, 20 de abril de 2016

De egos y frustraciones

La torpeza, la ignorancia, la frustración, son elementos altamente peligrosos para quienes ponen la vida en una candidatura y hasta lanzan el último anzuelo para ver ‘qué pescan’, plenamente convencidos de que no son nada, que son solo simples ‘allante y movimiento’, como dicen los muchachos en la calle.
Gentuza como esa, cínicos, fríos, mediocres, indolentes, son capaces ‘de todo’, asimismo, de ‘todo’, para tratar de llegar a posiciones que critican a otros pero a las que su asqueante incapacidad les impide acceder.
Esos personeros rabian bajo la bandera de una fingida  honorable ‘lucha por la sociedad’, cuando lo que procuran es mantener a escondidas, en el fondo de un baúl de iniquidades, una montaña de flaquezas, de sobrinas e infancias retorcidas. Airear esas hipócritas inconductas solo tienen un camino en personas honorables: el suicidio, como forma honrosa de lavar debilidades y traumas.
Pero esos engendros, que viven echando escupitajos sobre los que les rodean, sin miramientos ni rubor de que sea al rostro de propios, de caras de quienes dicen respetar y hasta llaman amigos.
Son esos asqueantes envidiosos que no desaprovechan oportunidad para meterles zancadillas y procurar desacreditar a aquellos con los que tienen el tupé de convivir en proyectos como compañeros de propósitos. A esos que les han aplicado toda suerte de malas artes para procurar relevarlos en cargos a los que no han podido acceder en buena lid, por sus intolerancias y arrogancias.
En apenas 25 días de las elecciones, uno teme que esos descontrolados mentales, malvados y traidores de baja monta, que se creen ‘la última coca-cola del desierto’, pudieran influir en otros de tan bajo carácter y corta visión de futuro, aunque con menos luces para la maldad que ellos, para tratar de torcer el camino institucional y civilizado de este proceso electoral.
No se les ha hecho caso y eso irrita más su ego y los obnubila de forma tal que dan ‘el todo por el todo’ para tratar de crear un ambiente de imaginarias ‘presiones’ y ‘desigualdades’ en el desarrollo de la pugna electoral, y así tratar de justificar la derrota inexorable.
La población, mientras, sigue su camino hacia las urnas y dentro de poco más de tres semanas ejercerá su derecho al voto, que desde hace tiempo tiene una inexorable definición. Lo demás es parte del ‘folklore de los mediocres’. Es el prólogo y colofón de un debut y despedida.
Por Ruddy L. Gonzalez ;-