miércoles, 27 de abril de 2016

Abinader con el agua al cuello

Me quedé patitieso y confundido por el discurso de Luis Abinader. Quiero pensar que la culpa es de sus asesores. El candidato presidencial del PRM saca de la manga el anuncio de que hablaría por televisión. De inmediato pensé que  pondría sobre el tapete que la encuesta de Gallup estaba trucada y presentaría las pruebas. Falsa ilusión. Abinader sigue lanzando ganchos y rectas a un adversario inexistente.
Estoy desencantado de estas elecciones. Es la campaña electoral más insulsa desde 1962. Abinader será el culpable de que la abstención pase del 30 por ciento. Yo me había ilusionado con que Danilo bajaría en la intención del voto y es al contrario. El candidato del PLD está más encampanado que un capuchino.
Es un amago de campaña negativa, que no es lo mismo que la sucia. Los partidos opositores lanzan todos los cachivaches al camino, le ponen al oficialista todos los corotos en medio de la calle pero para asombro mío, Danilo anda pepillito, de punta en blanco como si fuera para fiesta de San Andrés. El PRM ni se ha enterado que estamos en campaña.
La percepción que tiene Wall Street es que Danilo no le da gabela y que le dará hasta con el cubo del agua al joven Abinader.
Los apostadores están dando la recua a favor del candidato oficialista. Alegan  que nuevamente  llegará en primera y no demorado, porque los resultados se conocerán temprano.
Lo peor de todo es que los aliados del PRM reculan. Comentan que no hay que gastar un centavo más porque la suerte está echada. Pero si disminuyen la propaganda la situación se pondrá peor, porque mientras cunde el  desaliento entre los opositores, los gobiernistas van como un zepelín. Ya a golpes de ofertas se quitan el mote de comesolos. Dirigentes como Francisco Javier, Alejandro Montás y Ramón Rivas, leales a sus barrios de origen, suben las ayudas del programa Solidaridad.
El poder es para usarlo. No me vengan con cuentos que todos lo sabemos.
La cuestión es que Abinader, con el agua al cuello, lanza  por televisión  un discurso de muestra gratis. Un total desencanto.
Mientras los oficialistas (Leonel incluido), hablan por doquier, en el PRM dejan que Luis se desgañite. Está más solo que la una. Cuando hay ayuda es la desafortunada declaración de Ramón Alburquerque acusando a Pepín Corripio de la muerte de Duarte.
¡Qué aburrimiento!
Por Alfredo Freites ;-
afreites.listin@gmail.com