miércoles, 16 de marzo de 2016

Tremendismo criminal

La correlación de fuerzas hacia el resultado de las votaciones del 15 de mayo apunta claramente a una victoria contundente de Danilo Medina, así como de una amplia ganancia de las posiciones congresuales y municipales que se disputan a nivel nacional. Solo un episodio de gran magnitud, que sacuda al país de extremo a extremo, podría cambiar esa proyectada victoria y/o abortar las votaciones convocadas para dentro de 60 días.
Así lo dicen analistas de la política y expertos en los asuntos electorales del país.
Es en este contexto que las autoridades de inteligencia y seguridad del Estado han estado atentas a versiones que circulan desde hace unos días, aunque de forma muy cerrada y confidencial, sobre alegados planes de acciones que podrían alterar el proceso electoral. Las autoridades han manejado específicamente una información sobre la alegada planificación de un atentado criminal contra un alto dirigente de la Junta Central Electoral. El tema ha sido revelado públicamente esta semana por el diario El Caribe. El caso ha llegado a las oficinas del presidente de la Junta, Roberto Rosario, a la cúpula del Gobierno y, lógicamente, los organismos de inteligencia y de seguridad de la nación han activado sus mecanismos de investigacion.
Conociendo esta situación, uno entiende que no fuera dislocada la rápida reacción del ministro de Interior y del jefe de la Policía, Ramón -Monchy- Fadul y Nelson Peguero Paredes, cuando recibieron en plena misa en la Catedral, la información de acciones de violencia en progreso en el campus de la UASD. Creo, sin embargo, que acusar a Luis Abinader, directamente, de eventuales acciones terroristas y criminales como la denunciada, fue ir demasiado lejos. La ‘facilidad’ con que fue asesinado el ex rector de la UASD y candidato a senador, Mateo Aquino Febrillet, y las artimañas -hechas públicas por la Fiscalía- de cómo se querría ocultar a los autores -cuya responsabilidad deberá ser establecida finalmente por un tribunal- nos indica de hasta donde son capaces de llegar gente que tiene desprecio por la vida de los demás, por la paz del país y por el proceso electoral en que estamos inmersos.
Por todo ello, debemos estar atentos y conscientes de que hay gente capaz de ordenar ‘cualquier cosa’ y otros capaces de ‘ejecutarlas’, por más alocadas y tremendistas que nos parezcan.
Por Ruddu L. González ;-