viernes, 4 de marzo de 2016

¡Teoría de la conspiración!

Basta observar la secuencia de los hechos para determinar origen y llegar a conclusiones lógicas: el ministro de Interior y el jefe de la Policía están en una misa en la Catedral, un asistente interrumpe al oficial y le pasa un llamado urgente y luego éste secretea al oído del funcionario, ambos salen apresurados y convocan a la prensa con carácter de urgencia...
...Denuncian que el liderazgo político opositor se ha propuesto subvertir el orden público.
Mientras eso ocurre, en la Universidad Autónoma y sus alrededores se producen disturbios con la violencia característica de estos eventos y luego una agrupación de profesores universitarios reivindica esas acciones después que “alguien” lanzó un artefacto lacrimógeno en una reunión donde estaba el rector.
Mientras tanto, la Federación de Estudiantes dirigida por un señor que lleva dos décadas “cursando una carrera profesional”, anuncia que la suspensión de la docencia es parte de “una huelga académica” en protesta por la represión y la intolerancia del gobierno y del presidente Danilo Medina.
Todo esto “hay que contextualizarlo” --como decían los izquierdistas de mi tiempo--, en una realidad que tiene sus antecedentes y que se corresponde con informaciones contrastadas por los organismos de seguridad: la oposición impotente ante la proyección electoral ha resuelto invocar la violencia callejera.
No se trata de “simples fantasías” la denuncia que hicieron en un momento de gran tensión el ministro Fadul y el general Peguero. El plan estaba en desarrollo cuando fue denunciado y existen pruebas muy serias que comprometen la responsabilidad de una parte del liderazgo opositor.
...Alborotar las avispas
El plan es más grave de lo que dijeron Fadul y Peguero y tiene un nombre subjetivo: ¡alborotar las avispas!, como parte de una etapa de violencia por donde se intenta introducir la última fase de la campaña electoral.
Sobre esta situación tan grave y delicada no sólo existen informes documentados con voces y vídeos sino también testimonios de “participantes arrepentidos” y gente de reconocida militancia en formaciones izquierdistas tradicionales y grupos que las últimas décadas han adquirido notoriedad por sus acciones terroristas disfrazadas de protestas populares.
Esas acciones vandálicas buscan encadenarse a protestas barriales con mucha violencia que constituyan provocaciones para la represión policial, y no se limitan a los grupos populares sino que incluyen un sector del gremialismo profesional como el Colegio Médico Dominicano dirigido actualmente por un grupo beligerante curtido en esas luchas callejeras.
De ahí parte la negativa al diálogo del Colegio Médico y su anuncio de que tomaría las calles en reclamo de reivindicaciones salariales tal como lo hizo ayer en una marcha al Palacio Nacional en la que su presidente, Waldo Ariel Suero, se negó a conversar con una comisión del gobierno.
...Disyuntiva de Danilo
Nadie en sanidad mental puede pensar que el ministro de lo Interior y el jefe de la Policía actuaron a la libre el pasado miércoles al hacer una denuncia tan grave y trascendente...
...Aunque resulta penoso que no dieran detalles, es obvio que actuaron por mandato superior, lo que plantea, por lo menos, una interrogante que merece ser analizada:
¿En cuál condición debe actuar Danilo Medina, como Presidente o como candidato?
Frente a la teoría de la conspiración, el Presidente tiene que ser enérgico... En el escenario electoral, ¡el candidato impone prudencia...!
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com