miércoles, 30 de marzo de 2016

¡Los humores de Abinader!

Un hombre incapaz de administrar sus emociones, no puede pretender ser Presidente de la República. Menos aún un político que con ínfula soberbia le diga a dos embajadores --uno de ellos europeo--, que está dispuesto a echarle “un mojón al sancocho” si el presidente Danilo Medina “sigue abusando de los fondos públicos en la campaña reeleccionista”.
Algo peor todavía: que deje constancia de voz de su “Plan B” para afrontar la hecatombe de una candidatura que no sólo está derrotada con antelación sino que evidentemente terminará pésimamente mal y en condiciones que le cerrará cualquier posibilidad futura. Porque es, como dice la gente, una postulación que nunca prendió.
Abinader salta de un error a otro, se pelea con su propia gente, incumple compromisos con los aliados, se enajena apoyos coyunturales, y la impericia le obnubila el sentido común para saber que el protagonismo que le ofreció la actual circunstancia opositora pudo haber sido su gran catapulta de futuro...
...Pero lo tira todo por la borda y cierra el camino que pudo conducirlo al liderazgo de una oposición huérfana y carente de figuras de relevo que eventualmente polaricen con el oficialismo peledeísta que pretende eternizarse en el poder.
No ha sido capaz ni siquiera de conciliar con figuras públicas y comunicadores que no le son adversos necesariamente, y los agrede gratuitamente para salirse definitivamente de su gracia sin posibilidad alguna de restañar las heridas que provoca.
... La abstención posible
Con el paso del tiempo y a medida que se acerca el día de las elecciones, Abinader se ha ido percatando de que no es posible remontar la enorme diferencia que lo separa de Danilo. Sabe bien que corre el riesgo de hacer un papel ridículo con menos del 30 por ciento del sufragio nacional y que eso lo descartaría como opción de futuro.
Hace solo unas cuantas semanas se reunió con dos embajadores extranjeros acreditados en el país, en una cena que uno de ellos le ofreció en su casa... Ahí se quejó con amargura del “uso abusivo” de fondos públicos de parte del gobierno a favor de la reelección, y reveló su disposición de retirarse de la candidatura presidencial.
Los embajadores emitieron sendas notas verbales a sus respectivos gobiernos llamando la atención sobre esa eventualidad y subrayando que, en efecto, existen evidencias de que el presidente Medina “participa en condiciones favorables” en una campaña electoral que sobresale por la desigualdad de recursos económicos.
A partir de la filtración de esas notas el presidente Medina dispuso mayor control en el gasto de su campaña consciente de que Abinader busca cuestionar la legitimidad de los comicios con un escándalo de dimensión internacional...
Mi caso particular
Abinader me calificó con epítetos degradantes. Desde vago, me acusó de estar vendido al gobierno de Danilo Medina y amenazó con despedirme si llegara a ganar las elecciones. Le adelanto que esto último se lo economizaría.
Ya en el otoño de mi existencia no me perdería ni un solo minuto de vivir de forma presencial semejante desastre, que sin duda sería diez veces peor que el encabezado por su compañero de partido y padre de su candidata vicepresidencial.
Le avanzo que despertaría cada día con la pesadilla de ver mi entruñado rostro en la pantalla de su habitación desde las 5:00 de la madrugada...
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com