miércoles, 10 de febrero de 2016

Recuperar la Serie del Caribe

Por Alfredo Freites ;-
Dominicana es un país amante del béisbol. Su nomenclatura es de uso en el lenguaje cotidiano. Podemos afirmar que el fracaso de la Serie del Caribe se debió al mal diseño del espectáculo.
Los manejadores de los equipos creen que se trata de jugar béisbol y que gane el mejor. Extraña los resultados de este evento celebrado en el país porque el equipo local tiene tras de sí la experiencia de hombres de negocios.
Los dirigentes internacionales alegan no saber qué pasó. No hay que inventar la rueda para saberlo. Es que creen que se trata de un juego de béisbol y no de un espectáculo. Tienen que contar con el público. La Serie del Caribe es como la temporada regular pero no igual.
Los organizadores deben entregar el espectáculo a los que saben de mercadeo. Una cosa lleva a la otra. Esa es la vía para estructurar los  eventos que culminarán con la puesta en escena.
Entre las cosas  que deben pensar está en nacionalizar el espectáculo. Crear una “rivalidad deportiva inter-países”, no entre equipos porque en el caso local, los liceístas no irán al estadio a ver jugar al Escogido. El ganador del campeonato recibirá mayores beneficios pero integrando los jugadores del equipo que derrotó para limar las asperezas.
La transmisión debe separar el espacio comercial para incluir las cuñas de cada país. Si juegan México contra Dominicana la difusión del juego será el mismo pero no la estructura  comercial. Así  pueden vender  Corona  y Presidente, por ejemplo. Eso es una cuestión técnica que se controla.
Los precios de  taquilla deben obedecer a la realidad económica de cada país. La publicidad debe compensar esa parte. Un estadio vacío es deprimente hasta para los jugadores. Los organizadores deben pensar global pero actuar apegados a la realidad local.
Tienen que retomar el origen del béisbol. Es una reunión de familia. El niño de hoy será el padre de mañana. Deben empaquetar la oferta. Hacer un combo con el precio de la entrada: golosinas y hasta cervezas incluidas en el precio de la  boleta.
Aprovechar la experiencia de la séptima entrada y ofrecer algo al público, y si pueden, incluir a los televidentes. Dar algo más que béisbol.
Son ideas que se me ocurren ante la anémica asistencia a la Serie del Caribe. El show se mueve con dinero. Hay que diseñar el circo atrayendo público.