martes, 9 de febrero de 2016

Danilo al sur de los problemas

Por Alfredo Freites ;-
Danilo Medina inició su campaña por el sur del país para atezar los cables que lleven la paz, porque en la zona hay turbulencias en varias localidades. En la comitiva hubo la presencia de los reformistas sin partido. Es como tener mecánicos auxiliares ya que éstos dirigentes tienen mecanismos en la zona.
En el tema de las divergencias hay de todos los calibres. En una parte hay la competencia y choques entre dirigentes de tendencias distintas, candidatos impopulares, candidatos que lucen populares pero que se les atribuye pérdida de brillo y bifurcaciones en las aspiraciones.
Nada nuevo en la política, pero son fueguitos que se tienen que sofocar a tiempo. No obstante hay que saber que las dolencias no son  iguales y reclaman medicamentos diferentes. En algunos casos habrá que aumentar el patrocinio para debilitar a la competencia del PRM pero en otros en imponer la bondad de la persuasión ante inquina jurada.
Las situaciones más delicadas afectan a senadores y aspirantes. Se dice que un fuego que afecta a una legisladora se atiza desde lejos para cobrar la aversión de que hace gala contra la reelección. En estas elecciones, que son de tres niveles, hasta los alcaldes son importantes porque tienen contacto directo con la población y los legisladores ostentan un doble poder. El regional y el congresual.
También en el recorrido de Danilo Medina hay  proselitismo. Eso es lo que se debe destacar. Aunque se posesionen candidaturas y se juramenten voces lo principal es hacerse ver como candidato. Para que el pueblo lo vote de nuevo. La captación de simpatías es lo esencial.
Las campañas electorales son como la zafra de las necesidades. Los que viven alejados del poder se unen en la prángana y reclaman la atención, más ahora que el candidato presidencial del partido oficial es el mismo Presidente de la República.
Los petitorios aguzan sus habilidades y flaquean a trompiscones la seguridad presidencial, que en casos como estos son permisivos. No se puede atropellar a los electores. Hay que dejarlos llegar pero que tomen un poco de lucha. Así los pocos que lleguen podrían ser complacidos. En el sur el reclamo de agua es tradicional. Mientras más se aproximan a Haití, delicado se torna el tema. Esta vez, los productores agrícolas metieron baza. Reclaman “el preciado líquido”. La demanda de acueductos es algo que no tiene fin. Danilo, por si acaso, lleva su caravana portátil.