viernes, 8 de enero de 2016

Una ojeada muy divertida

Por César Medina ;-
Tal vez resulte divertido-- ahora que empieza el año--, hacer algunos ejercicios de futurología política tomando en cuenta que tenemos las elecciones encima y que los dos competidores fundamentales ni siquiera han podido estructurar todas sus candidaturas menores.
La oposición se frota las manos mientras alienta la división del oficialismo-- algo lógico, entendible, legítimo--, pero está perdiendo no sólo la perspectiva sino algo más importante, el tiempo...
...Porque inobserva lo que se le avecina cuando tenga que definir todas sus candidaturas, de la Vicepresidencia para abajo: síndicos, senadores, diputados, regidores. Con sólo la excepción jurásica de Sánchez Baret y Alburquerque en Cotuí y Monte Plata.
El PLD por lo menos tiene ese problema casi resuelto menos en algunas demarcaciones donde su Comité Político y la voluntad del liderazgo mayor pueden buscar soluciones amigables, salomónicas o impuestas por decretos...¿Piensa alguien que el poder no alcanza para eso?
Difícil se les hace a los opositores... Unos porque tienen muchos aspirantes y otros porque no tienen gente para llenar sus planillas a nivel nacional. O sea, a algunos les sobran los nombres y a otros les sobran los puestos, todos con un problema en común: carecen de recursos para una campaña injusta, desigual, clientelar...
... El caso del DN
El oficialismo tiene resuelto su problema en el Distrito Nacional y sólo le falta llenar el hueco que dejó la muerte de Juan de los Santos-- que lo tiene a mano con Tonty Rutinel o Cristina Lizardo--, y definir la zona Norte, algo ya más complejo, para completar su boleta en el principal polo electoral del país: el Gran Santo Domingo.
Difícil lo tiene el PRM con Fello Suverbí y David Collado: Fello tiene los méritos y la soberbia; David, la honda con algo más que piedra, además de que le sobra voluntad, juventud y apoyos en la estructuras superiores de un partido sin liderazgos definidos y con imposición de un vejestorio sin futuro.
Tiene la ventaja, a cambio, de que lo tiene todo para ofrecer y nada para dar... ¡La mano, vacía; la boca, llena! , decía el Presidente Carlos Andrés Pérez en los años ochenta del pasado siglo en Venezuela... cuando Venezuela era Venezuela.
La oposición no tiene absolutamente nada definido en la capital, con el agravante de que hay aspirantes que sólo aguardan una definición para dar un salto de garrocha de regreso al PRD o directamente al gobierno acompañando a Héctor Guzmán y su movimiento en gestación donde se menciona hasta al propio Suberví.
Un tema pendiente...
Abinader y su gente han venido postergando la escogencia de sus candidaturas al Congreso y los municipios esperando recoger los heridos que va dejando el PLD en el camino. Pero han perdido un tiempo capital para encarar sus propios problemas agudizados después de ofrecerle medio mundo a los reformistas.
Se calcula que los problemas empezarán precisamente con esos aliados de último momento que llegarán a desplazar a los perremeistas que desde sus tiempos en el PRD vienen aspirando a cargos congresuales y municipales.
De tanto esperar la tormenta, es probable que la oposición no supiera aprovechar el sol que los últimos meses alumbró la posibilidad de una alternativa de cambio en la conducción del Estado... El ciclo parece que se le agota a Luis Abinader.
¡...Mientras el gobierno arranca el año con ventaja!