domingo, 3 de enero de 2016

Los retos de Danilo

Por Silvio Herasme Peña ;-
Nadie en este país afronta en este año tantos retos como el presidente Danilo Medina, y se espera que le busque sana solución a  cada uno de ellos.
Aprobado el presupuesto con la asignación del 4% del PIB a la Educación Pública, todo el mundo estará pendiente a ver si el presidente cumple con ese requerimiento.
Sus empleados deben velar porque la alimentación, que recibirán los estudiantes de la tanda extendida, se ajuste a los requerimientos de calidad y sanidad; ya no caben más denuncias de que la comida en las escuelas le ha hecho daño a algunos estudiantes, sin importar la cantidad de los afectados.
Al mismo tiempo el presidente, que ha cumplido la meta de construir diez mil aulas, quizás un record en los tiempos modernos, debe cuidarse que un remeneón de la naturaleza no haga caer algunas escuelas. Tal eventualidad conllevaría críticas ácidas a su programa de construcción de aulas escolares.
El Presidente ha anunciado que se construirán unas 62 mil viviendas en el transcurso de este 2016. Tal propósito, más escuelas y carreteras que se han anunciado, supone un esfuerzo bizarro por parte del gobierno y del mismo jefe del Estado. ¡Y ojalá lo cumpla!
Al mismo tiempo tiene que buscarle una solución humana al caso de la viuda del arquitecto David Rodríguez García que se suicidó como producto de las presiones que recibía desde la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado.
Cuando Danilo dispuso que se sorteara la construcción de las nuevas escuelas, su propósito era ampliar la base de los profesionales de la ingeniería y arquitectura, quienes se habían quedado rezagados en el ejercicio de su profesión debido a  escasos recursos. Por esa circunstancia,  es que resulta tan chocante que este arquitecto terminara acabando con su propia vida porque los corruptos en OISOE lo pusieran “entre la espada y la pared”.
Como resultado de ese suicidio quedó una familia atascada en las peores perspectivas, con niños que aún cursan la escuela primaria. Consideramos que el Presidente Danilo Medina no puede permitir que esa familia quede indigente como resultado de un hecho tan atroz.
Otro reto del presidente Medina, aunque de otro carácter, es lograr de alguna manera, que el orden público prevalezca y se cree un ambiente de seguridad pública. Todos ganamos con un mejor orden público, pero más que nadie el mismo gobierno porque sería una fórmula para que las fuerzas sociales puedan trabajar y producir sin estar atentos a su propia seguridad personal.
Todos debemos contribuir a crear ese ambiente al que aspira el Jefe del Estado, pero la primera entidad que debe abocarse a crear ese ambiente es el mismo Partido de la Liberación Dominicana, por su nueva tendencia de pelearse por puestos electivos, cosa que nunca había ocurrido en esos lares.
Esa tendencia es lo que ha llevado al senador Reinaldo Pared Pérez a proclamar que parece que algunos dirigentes peledeístas estarían interesados en la derrota de su propio partido.
Y una conducta, como la que denuncia el senador Pared Perez, tiene un nombre muy preciso en estos casos y los lectores pueden dar la respuesta.
Se supone que un peledeísta que ha llegado al colmo de decir en ocasión ya muy lejana en el tiempo, que “la población dominicana se dividía entre corruptos y peledeístas” no es posible que haya generado tanta frustración personal por lo que ocurre ahora que él no está en el poder directamente.
Pero Danilo debe sobreponerse a ese tipo traperías y asumir con firmeza transparente su programa de gobierno para este año y, si logra la reelección, como parece ser, prepararse a dejar una hermosa obra de gobierno que sirva de ejemplo a las  generaciones actuales y futuras. 
Es en eso que hay que enfocarese porque la chismografía rapaz reinante no sirve para ninguna otra cosa, más que para distorsionar las mejores intenciones.
Hasta donde yo creo y veo, nadie puede poner en duda las elevadas intenciones del Jefe del Estado. La mejoría notable del servicio energético es ejemplo claro de lo que aspira.
Buen año a todos, en paz y en orden.