miércoles, 27 de enero de 2016

La elección en la LMD y las relaciones PLD-PRD

Por Orlando Gil ;-
LOS BORRONES.- Al pasar la página de la confirmación de Johnny Jones como secretario general de la Liga Municipal Dominicana, se descubren borrones. Las tensiones entre peledeístas y perredeístas y las posibilidades de echar por tierra el acuerdo político y electoral. Nunca existió ese riesgo, ese peligro. Sin embargo, algunos medios se mantuvieron firmes en esos escarceos hasta minutos antes de la asamblea. Sin dudas, política ficción. A mí me extraño desde principio la historia, y no porque no fuera probable, pues el que reparte y reparte lo hace  siempre que se quede con la mayor parte. Intrigaba  los potenciales beneficiarios. Neney Cabrera, Julio Maríñez y Henry Sarraf. Intrigaba una reunión de alcaldes que Miguel Vargas convocaría y que no se producía.
Al final hubo una carta, y esta fue retirando una propuesta que nunca llegó a realizarse. Intrigaba que Vargas fuera a conversar a con el presidente Danilo Medina. Intrigaba que fuera a romperse la taza y cada cual para su casa. Muchos ruidos y pocas nueces. No era posible que Cabrera volviera a su antiguo redil y de una vez fuera premiado con el Power Ball de semanas atrás. Se  entiende ahora, pero pude entenderse antes que Cabrera tiene culpas que purgar...
FRANKESTEIN.- Que el proceso cree sus figuras se entiende como consecuencia dialéctica, pero no que Frankestein vuelva a cometer el error de fabricar un monstruo. Los perredeístas recuerdan, y sobre todo Miguel Vargas, que Cabrera se consideró en una ocasión por encima del bien y del mal, y que lanzó su propio proyecto político al margen o en contra del actual presidente del partido blanco. Esas cosas se perdonan, pero no se olvidan. Cabrera se fue del lado de Vargas cuando este más lo necesitaba, y si retornó fue porque  el PRM no acepto sus sugerencias. Quería ser candidato a senador en la boleta  de los dos partidos. O fue Luis Abinader o Hipólito Mejía, pero le dijeron que no, que eso era imposible. Si Vargas se equivoca y le facilita el estribo a Cabrera, ese jinete cabalgaría cuan amplia es la pradera y sin volver la vista atrás. Vargas hubiera tenido competencia, y después de tanto nadar ¿ Cómo venir a ahogarse en la orilla ? Si pudo con Abinader y Mejía, y después con Guido Gómez ¿Cómo chocar con una piedra de su propia cantera? ¡Ay no!...
ACUERDO DE ENSUEÑO.- ¿Cómo podía pensarse que Miguel Vargas iba a dejar de lado su acuerdo de ensueño con Danilo Medina y el PLD, para satisfacer una aspiración de Neney Cabrera ? Como se le ocurre, diría un colombiano. Cabrera convenció a los medios, que dieron ala a su capricho, pero no avanzó ni una pulgada  con los actuales responsables del partido, y menos con la dirección del PLD. Se dijo que se convocaría a la Comisión Política, y la Comisión Política no se convocó nunca. Y nunca, porque además se temían ocurrencias diversas. Después de sus miembros reunidos, cualquier cosa podía pasar. Las avispas, sin están quietas, lo mejor es adelantar el paso y dejarlas atrás. Si Vargas se decidía a conseguir empleo a Cabrera ¿Por qué no a los demás compañeros, que tienen meses esperando un nombramiento? Si se crea la circunstancia, la oportunidad se hace lícita. Se informó de que los alcaldes del partido blanco  serían llamados a consulta, y todavía se aguarda por los detalles. Neney se pasó de contento, y pudo haber bailado solo en la pista, y ni siquiera eso...
EL PÓQUER DE MALDAD.- Lo mejor del invento fue que Miguel Vargas iba a hablar con Danilo Medina, y hasta se le puso fecha a la cita, sin que hiciera falta. Vargas y Medina se ven hasta tres veces en fin de semana, en los actos de proclamación de los senadores del PLD. Incluso, ya es quien levanta la mano y jura a los candidatos. De tanta cercanía y poder que tiene. ¿Conversó Vargas con Medina la pretensión del partido o de tres de sus dirigentes ? A menos que fueran telépatas, y podrían serlo: ¡ Nunca ! Era que tampoco procedía. Como se reconocer ahora, los perredeístas no tenían derecho a dicha demanda, pues cuando negociaron con los peledeístas, los reformistas eran todavía aliados ( potenciales, virtuales) y no había que pedir lo que tenía dueño. Además, lo del rompimiento entre reformistas y peledeístas habría que pensarlo, si los estrategas de la reelección creen que con los 24 dirigentes que declararon su fidelidad al presidente, o vía Amable Aristy Castro, pueden retener la mayor parte militancia y solo dejar a  Quique Antún el cascarón. En ese póquer de maldad, que es la actual campaña, todo se vale y resulta útil a un nuevo mandato...