lunes, 7 de diciembre de 2015

SIN niega que salida de Zapete y Febles fuera por presiones políticas

PRECISÓ QUE OBEDECIÓ ESTRICTAMENTE A RAZONES DE SOSTENIBILIDAD FINANCIERA Y DE REENFOQUE DEL ESPACIO TELEVISIVO
Santo Domingo;- El Grupo SIN negó que la salida de los periodistas Marino Zapete y Edith Febles del matutino El Despertador se haya debido a presiones del poder político, al precisar que obedeció estrictamente a razones de sostenibilidad financiera y de reenfoque del espacio televisivo, que en nada cambiará su actual amplitud y libertad editorial.
Según un comunicado, el presidente de la empresa, Fernando Hasbún, afirmó que SIN “no ha recibido ni acepta presiones ni condicionamientos de ninguna índole, provengan del sector oficial o privado, porque sería traicionar su invariable compromiso de informar al país y los ciudadanos de todos los temas de interés general”.
“Los primeros que saben eso y que pueden dar testimonio al respecto son esos destacados comunicadores, ya que como ellos admiten, nunca se les trazó pautas ni se les puso obstáculos de ningún género para que ejercieran un periodismo de opinión absolutamente libre e independiente como a ellos les caracteriza y que la gente valora y aprecia”, agregó.
Dijo que esa línea editorial, comprometida siempre con lo que el público debe conocer y saber, sin importar a quien moleste o perjudique se mantiene invariable e invitó a los miles de seguidores de El despertador a permanecer atentos al espacio en su nueva etapa para que comprueben si bajarán la guardia como garantes e intérpretes del sentimiento y las expectativas de la gente, especialmente de los débiles, los pobres y los que se sienten oprimidos.
Hasbún lamentó la partida de Zapete y Febles, “quienes durante siete años estuvieron frente a El Despertador haciendo un periodismo profesional, respetable, sin cortapisas ni restricciones de parte del Grupo SIN, sin importar temas, personajes o coyunturas en la vida social, económica o política de la nación”.
“El replanteamiento de productos y servicios es un ejercicio común y cotidiano en todas las empresas privadas cuando los resultados financieros no están acordes con las expectativas y se demandan costos razonables, sin los cuales ningún medio o programa puede subsistir”, dijo Hasbún.