martes, 1 de diciembre de 2015

Firme

Por César Duvernay ;-
El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario Márquez, ha sido enfático al advertir que esa entidad no cederá a presiones internas ni externas que procuren violar la ley ni afectar los intereses nacionales.
Las palabras de Rosario se producen en momentos que circulan rumores de que desde las diferentes Ofi cialías del Estado Civil se están poniendo obstáculos para que cincuenta y cinco mil ciudadanos favorecidos con un fallo del Tribunal Constitucional puedan obtener sus documentos.
El presidente de la JCE produjo una comunicación interna donde exhorta a los diferentes funcionarios a actuar con apego a la Ley 169- 14 para no darle razones y motivos a “algunas personas, organizaciones de la sociedad civil, e incluso representantes diplomáticos” que insisten en señalar arbitrariedades y exclusiones.
La circular va dirigida a los ofi ciales civiles, asistentes administrativos, encargados de centros de servicios, Dirección Nacional de Registro Civil, Consultoría Jurídica, Ofi cina Central del Registro Civil, así como a la Dirección Informática, donde se advierte sobre fuertes sanciones por la inobservancia a la misma.
Palabras categóricas que dejan entrever la existencia de un recurrente y bien orquestado plan de descredito que aparentemente procura descalifi car a la Junta, a la Dirección General de Migración, al Ministerio de Relaciones Exteriores y a las diferentes agencias vinculadas al tema de migratorio y de ciudadanía.
Aun consiente del espíritu de armonía y colaboración que debe existir entre los sectores, Roberto Rosario, quien desde ayer supervisa personalmente los trabajos de las ofi cialías, ha sido enfático en su postura de que la JCE no cederá a las prerrogativas que le otorga la Ley al margen de presiones y sin importar de donde vengan.
Y es que asida de las normas, República Dominicana no puede renunciar al sagrado e inalienable derecho de establecer sus propias pautas en aspectos tan sensibles como el de determinar quien cumple con los requisitos para aplicar al régimen especial de naturalización y para personas nacidas en RD inscritas irregularmente.
Eso defi nitivamente merece el apoyo.