miércoles, 2 de diciembre de 2015

EU y la UE preparan algo de común acuerdo en torno JCE

Por Orlando Gil ;-
EL PLAZO.- Los embajadores de Estados Unidos y Unión Europea, James Brewster y Alberto Navarro, fueron a la Junta Central Electoral con la preocupación sobre el plazo dado para la emisión de la nueva cédula con fines de votación. La campaña del organismo dice que hasta el 15 de este mes, y que sin la nueva no se vota. El presidente Roberto Rosario explicó el porqué de la fecha. La JCE tiene un cronograma de trabajo y lo va cumpliendo de manera sostenida. Entre las tareas pendientes está el cierre del padrón, el cual deberá entregar a los partidos, de modo que ella y los interesados sepan cuántos podrán votar en los comicios del 2016.
Se les aclaró que se seguirá entregando el documento, y que este servirá para todo lo que dice la ley, excepto sufragar. Entonces preguntaron qué si no podía darse una prórroga, y la respuesta de Rosario fue: “Solo si me lo pide un partido”. Brewster y Navarro se vieron los ojos, y sin hablarse, convinieron en una malicia: “Ah, está bien”. Fue claro que en ese momento sabían qué partido movería esa ficha, y que la preocupación inicial y la pregunta final estuvieron fríamente calculadas...
¿QUIÉN ATAJA? .- Lo interesante del caso es que el único partido que al momento de escribir estas líneas había llevado una solicitud de prórroga, fue el PLD. ¿El PLD? ¿Tiene esta diligencia del partido morado que ver con la inquietud de los embajadores de Estados Unidos y Unión Europea? ¿Cuál ataja para quien?, ¿el PLD para los embajadores o los embajadores para el PLD? La situación no es fácil de discernir, pero sí el interés de la Comunidad Internacional de que los ciudadanos recién dotados de papeles puedan ejercer el derecho al sufragio. Política por aquí y política por allí, y si se presiona en ese sentido, y la Junta Central Electoral se ve obligada a conceder lo que no quería motu propio, la real preocupación debe ser del país. Algo están pensando o preparando de común acuerdo Estados Unidos y la Unión Europea que no dejan que el órgano de elecciones decida a su propia cuenta y riesgo. Y hay que suponer lo que sucedería si las cosas no resultan como esperan estos manes, y se presentan el 15 de mayo en la noche ante el presidente Roberto Rosario…
PERRITO FALDERO.- Los dominicanos durmiendo a patas sueltas, confiados en que la Virgen de la Altagracia cuida su sueño, sin saber que otros no cierran los ojos y patrocinan asechanzas y alevosías. ¿Por qué se preocupan estos dos embajadores por uno de los plazos de la Junta Central Electoral, si los partidos hasta ahora eran ajenos a esa inquietud, y que desde el momento de la diligencia se convierte en preocupación? Los partidos, incluyendo el PLD, se mostraban contrarios a que la JCE acogiera el mandato de la Constitución y aplicara nuevos parámetros en la atribución territorial de los diputados. El órgano se mantiene fiel a la Carta Magna y solo cambiaría de parecer si una sentencia la obliga. Igualmente la JCE dice que no a organizaciones nuevas que buscan reconocimiento, y la comunidad política nacional no dice esta boca es mía, aun cuando esos fallos trastornan sus entendimientos y alianzas. Sin embargo, vienen estos dos fulanos, con ínfulas imperiales, y la Junta pierde entereza y juega entre sus pies como un perrito faldero…
LA MISMÍSIMA.- Ahora la Junta Central Electoral deberá reajustar sus plazos, y ya no ser tan independiente, sino acoger el criterio de estos dos tutores en rara combinación con el Partido de la Liberación Dominicana. Y es interesante, porque esa población que al decir del embajador norteamericano se mantiene pasiva y no reacciona ante la corrupción, tampoco lo hace ante la afrenta de su flagrante intervención en los asuntos nacionales. E incluso conviene establecer comparación. Los dominicanos mal que bien organizan elecciones y su órgano gana fama y reconocimiento, y Roberto Rosario preside la entidad que agrupa a los tribunales electorales del mundo. Sin embargo, cuando se mira hacia Haití, reciente y ahora se tiene todo lo contrario. Los dominicanos entre sí pueden, los haitianos no, y la comunidad internacional, Estados Unidos y Unión Europea, tampoco. Entonces ¿van a cambiarse los procedimientos y dejar de lado los plazos para complacer a los que fracasan cerca de aquí, al cruzar la frontera?...