sábado, 12 de diciembre de 2015

Danilo, la corrupción y la justicia

Ningún gobierno en la historia política moderna ha combatido más eficazmente la corrupción, que el de Danilo Medina. La forma más efectiva de enfrentar la corrupción no es solo con marchas, piquetes o bultos mediáticos, sino con acciones claras y contundentes que permitan sacar de raíz las razones institucionales que permiten y estimulan la corrupción gubernamental.
Y en ese aspecto, Danilo ha sido firme e implacable. Danilo rompió las mafias institucionales que existían en los contrato de obras del Estado y propició los sorteos entre ingenieros, un procedimiento transparente, claro y justo, para asignar más de 90 mil millones de pesos en obras. Antes, esos recursos se quedaban en cuatro o cinco manos, hoy se distribuyen de manera equitativa y transparente entre centenares de ingenieros que participan en esos sorteos.
Danilo rompió las mafias que existían en los llamados permisos de importación y creó las subastas agropecuarias, a través de las cuales, de forma transparente y pública, se hacen los sorteos para asignar los volúmenes de importación de productos. Lo que antes era una mafia que manejaban dos o tres, hoy es un procedimiento abierto y transparente que incluso deja beneficios al Estado.
Danilo ha fortalecido más que nadie instituciones como la Contraloría General y ha integrado a 254 instituciones a la Cuenta Única del Tesoro, un hecho revolucionario en términos de administración pública, el cual ha significado un ahorro de miles de millones de pesos. Esta cuenta ha manejado de manera pulcra y honesta más de 75 mil millones de pesos, de los cuales antes no había control.
Danilo ha eliminado las mafias de empresas que ganaban todas las obras del gobierno y ha democratizado y ampliado los proveedores del Estado. A su llegada al poder eran solo 19 mil, y hoy día como resultado de romper los niveles de corrupción en este aspecto, ya son más de 60 mil, es decir, más de tres veces se han multiplicado los proveedores del Estado.
Danilo ha propiciado, a través del Ministerio de la Presidencia, la creación de más de 25 Comisiones de Veedurías, mecanismos de vigilancia y control de los recursos públicos en las instituciones. Estas comisiones, integradas por personalidades de la sociedad civil, han sido un mecanismo de mucha ayuda para evitar la corrupción en esas instituciones.
Danilo ha tenido, tiene y tendrá siempre, la firme convicción de que hasta el último centavo del presupuesto sea manejado con eficiencia y honestidad. Ha logrado reducir el déficit fiscal y ha sabido reducir y cualificar el gasto del gobierno.
Danilo ha enfrentado los problemas de corrupción. Y en el caso de la Oisoe, el cual no fue culpa del gobierno, tomó la decisión de un jefe de Estado que se respeta: enviar los responsables a la justicia. Él ha dicho con claridad meridiana que no va a intervenir en otro poder del Estado, y que es a la justicia por lo tanto, que le corresponde actuar con firmeza contra los implicados en ese caso de Oisoe.
Danilo ha sido muy claro cuando afirma que la corrupción es una cultura en la República Dominicana y todos debemos aunar esfuerzos para enfrentarla, no solo el gobierno. Empresarios, sociedad civil, organizaciones cívicas, en fin, todos los que luchan contra la corrupción son aliados de Danilo, no sus enemigos. El está comprometido con la honestidad, la transparencia y la ética. De eso que nadie en este país pueda tener dudas.