sábado, 31 de octubre de 2015

PN, periodista y viceversa

Por César Medina ;-
El ex-raso Daurin Muñoz puede ahora dedicarse con toda libertad al periodismo, con tan buena fortuna que ingresa a este oficio por la puerta ancha desde la mejor plataforma de comunicación que haya tenido el país: el Grupo Corripio de mi querido amigo Pepín, que también es mi patrón… De la mano de Roberto Cavada, Daurin tiene el éxito garantizado en el estelar de Telenoticias, porque le sobra talento, arrojo escénico y fluidez expresiva, los componentes básicos para brillar “en la pantalla chica” y afirmarse como celebridad pública… … Porque también --y esto sí que es importante en su caso--, tendrá absoluta libertad para quejarse de sus superiores, para protestar por el “sueldo cebolla” que seguirá ganando y para analizar, con la profundidad que sabe hacerlo, la nómina de Telesistema y de los demás medios del Grupo.
Compartiendo escenario con Cavada, nadie duda que Daruin se lucirá en la carrera que asume con tanta ilusión por razones de vocación, pues como todos saben es egresado de comunicación social del Instituto Dominicano de Periodismo y en su primera incursión en el oficio se graduó como Momón, con más de cien… … Sólo que aquella vez era miembro de la Policía, y aunque la Policía ha demostrado disposición de compartir membresía con el periodismo --hay periodistas que son altos oficiales, y uno, Simón Díaz, llegó a general y por poco cae en la Jefatura--, en la viceversa las cosas son muy distintas.
… Comenzar por abajo
En mi época los periodistas comenzaban por abajo, y la escala más baja era precisamente la fuente policial y la crónica roja. Por supuesto, desde entonces han cambiado muchas cosas y probablemente Daruin no pasará “por ese centro” en su nueva carrera como sí nos tocó a muchos “veteranos” de hoy.
…De hacerlo, Daurin comprobaría las animosidades que aún prevalecen en ciertos núcleos periodísticos con la Policía y sus agentes.
Su caso como periodista secreto y policía público fue tolerable, no así la viceversa… No puede ser periodista público y policía secreto, por mucho que le encebollen el salario.
Las dos cosas son inaceptables en la ética periodística tradicional, y aunque norma tan drástica ha sido flexibilizada con los años, difícilmente se tolere un ejercicio de doble vía con la excepción ya mencionada de Simón Díaz y ahora del coronel Diego Pesqueira, un intelectual que también es periodista, escritor y deportista con posibilidad futura de llegar a la Jefatura…
¿Y la viceversa qué…?
Lo que jamás ocurrirá en esta democracia es que un general activo de la Policía sea al mismo tiempo director de un periódico, de un canal de televisión o de una estación de radio… Esa viceversa es sencillamente impensable desde el periodismo “independiente” que ejercemos.
A partir de esa realidad Daurin ha hecho bien saliendo de la Policía para dedicarse a tiempo completo al periodismo. Pocos como él han tenido la suerte de comenzar siendo una estrella de la televisión. El resto, obviamente, le resultará mucho más fácil.
Debe prepararse, eso sí, para correr riesgos distintos a los del policía… En esta viceversa se librará de conducir presos a la Fiscalía y no tendrá que uniformarse de payaso para hacer reír o sacarle lágrimas a la gente, dependiendo de quién lo vea… ¡…Pero nadie le despinta el sueldo de cebolla!