jueves, 15 de octubre de 2015

Peguero, PN y distorsiones


Por César Medina ;-
El general Peguero Paredes, jefe de la Policía, ha dicho que esa es una institución de servicio y que la tarea de sus agentes debería ser vocacional y no puramente laboral. Habría que profundizar hasta hallar petróleo para comprender que ambos estadios tengan necesariamente que andar en líneas paralelas sin poder juntarse jamás. Porque la Policía ha sido remunerada desde su creación a principios de la década de 1930 cuando tenía carácter municipal porque su tarea ha sido siempre mantener la seguridad pública, y de ahí su vocación militar.
El problema de la Policía empieza precisamente en esa distorsión que viene de viejo y forma parte de su estructura de mando con pirámide invertida: hay más estrellas y ramos que barras y más barras que rayas, muchos generales, gran cantidad de oficiales subalternos e infinidad de capitanes y tenientes…
…Con el agravante de que todos tienen salarios bajos o muy bajos: un capitán gana 18 mil pesos, menos del salario mínimo, pero el sueldo de un general no llega a los 40 mil pesos, por debajo de un ejecutivo medio de cualquier empresa.
Es lo que explica que todos los días más de 30 mil hombres armados que forman parte de la Policía salgan a la calle como Chanoc: ¡con el cuchillo en la boca!
Hay otras policías… 
Recuerdo como si fuera hoy cuando llegué a Chile como embajador en 2005, hace diez años. En mi primera salida a conocer la ciudad de Santiago me encontré de pronto en medio de un gran tumulto de hombres uniformados con pancartas y gritando consignas: eran agentes policiales exigiendo mejores condiciones laborales… Claro, esa policía no es cuasi militar.
Pregunté a mi chofer, que había sido agente policial, y me explicó que en Chile los policías disfrutan de autonomía laboral, devengan un sueldo de 900 dólares al mes, tienen seguro médico para toda la familia, escolaridad gratis para los hijos y financiamientos para viviendas y planes de retiro y jubilación y otras garantías laborales…
¿…Y aún así tienen el tupé de protestar?, le pregunté. -¡Po’claro, señor embajador… Eso es poquito pa’tantos riesgos; nosotros andamos en las calles exponiendo nuestras vidas, y eso no tiene precio…!
…El policía dominicano 
El drama de la Policía dominicana es completamente distinto… Se trata de un órgano con vocación militar y monopolio de la represión contra el crimen, desbordado en ambas direcciones. El drama que dibujó con tanta maestría y grandilocuencia el raso Darwin Muñoz en el famoso video no dice nada nuevo fuera de la locuacidad de un agente que se pasó de listo para convertirse en figura mediática… que es su real vocación porque ahora sabemos que más que policía es un “colega” periodista, graduado y todo.
Sólo habría que imaginarse adónde pararía este país si además de la delincuencia que impera en su seno se produjese en la Policía una fiebre por contagio y cada agente saliera por su lado a protestar por su bajo salario y por las condiciones en que realiza su trabajo… Como demagogia suena bonito, pero la inseguridad que se abalanzaría contra la sociedad sería inenarrable.
Él habló con desdén de su condición de policía, y es obvio que no quiere seguir ganando un “sueldo cebolla”. En el periodismo le aguarda mejor futuro… ¡Bienvenido al club!