martes, 20 de octubre de 2015

Mediciones de noviembre


Por Orlando Gil ;-
@orlandogildice
EL PANORAMA.- Las actividades políticas del pasado fin de semana de seguro que modificarán las tendencias electorales, en un sentido o en otro. Las mediciones de noviembre permitirán comprobar ese movimiento (muy normal, por supuesto), y se definirá mejor el panorama político. La creencia lógica es que solo podría bajar lo que está alto, en este caso el presidente Danilo Medina, pero habría qué ver que sube, pues no necesariamente Luis Abinader. Abinader tuvo la oportunidad de constituirse en el polo opuesto al oficialismo, y en ese propósito no puede negarse la ayuda del PLD y del gobierno, pues sus voceros lo posicionan cada vez que responden de manera directa o simulada sus ataques. Podría decirse que fue escogido como contraparte, aun cuando en sus encuestas Guillermo Moreno mejora. No tanto para ser peligro, pero sí para mantenerse y dividir el voto de oposición. Abinader solo piensa en Medina, y no podría ser otro modo, pero fuera bueno que mirara hacia los lados o hacia atrás, puesto que no está solo en la pista. Lo artificioso a veces importa más que lo natural…
AHORA CON EL PRD.- El presidente Danilo Medina empezó a hacer campaña, y aunque muy tímidamente, el agregado de Miguel Vargas y el PRD podría ser un elemento de crecimiento. La percepción es de que el partido blanco está muy disminuido y que el ascendiente de Vargas sobre los perredeístas es casi nulo. Pero esa es la percepción. Ahora que uno y otro (PRD y Vargas) están en la calle y en movimiento, habría que reevaluar la situación, o por lo menos monitorearla. Los perredeístas están en algún lado, y se sabe que en el PRM no es, por lo que en la medida que se caliente la campaña, irán apareciendo. No hay dudas de que ese sector no se quedará al margen, y tendrá que decidirse entre símbolos. El dedo pulgar o el jacho prendido. Incluso, podría aventurarse una tesis. Los que hasta ahora no se han ido, difícilmente se vayan. Estarán sumergidos, como las ballenas, pero ocasionalmente saldrán a la superficie a botar agua y aire, y entonces se sabrá si con los unos o con los otros…
EL ENTUSIASMO.- El entusiasmo en política llega de muchas maneras, y por igual el desgano. El PRD tiene meses en situación de brazos caídos, envuelto en una alianza con el PLD de la que poco se conoce y que muchos piensan que será un arma de doble de filo, o con mal retorno, como el bumerang. Sin embargo, el PRM no se muestra en mejores condiciones. Esa información de la semana pasada respecto a la ampliación del período de inscripción de candidaturas, es un mal síntoma. Dijo o quiso decir que el partido del pulgar carece de aspirantes a puestos electivos, o que estos no tienen apremios, o que consideran que no hay necesidad de conformar la boleta con tanta anticipación. Lo cierto es que ese ánimo sorprende, y sobre todo es contrario al existente en otras agrupaciones políticas. La explicación no fue suficiente, y debiera serlo, pues dejar el espacio a las conjeturas podría ser un descuido imperdonable y dañino. Habrá que ver el próximo anuncio, pero desde ya ese aspecto se mantiene en observación…
POSIBLES RAZONES.- ¿Por qué se produce atraso en la inscripción de candidaturas y debe ampliarse al período? Lo que se aprobó al respecto, se aprobó, pero a regañadientes. La impresión adentro y afuera fue de imposición. La reunión primera fue un atentado a la democracia interna, pues no se discutieron todas las mociones y hubo proponentes que fueron dejados con la palabra en la boca. La reunión segunda fue más concurrida, pero todo un ritual, una mera oficialización. Todavía hay partidarios de las primarias y que reniegan de las encuestas. Incluso, no se dice por lo alto, pero se desconfía del trabajo de la comisión organizadora. Esta buscará la forma de arreglar la carga en el camino, pero tendrá que volver sobre sus pasos, caminar de espaldas como la ciguapa, y determinar por qué no le entra agua al coco. Si los requisitos o el costo, pues entre los posibles motivos podría mencionarse la falta de medios económicos. La inflación también toca a la política, y la inopia podría ser una situación entendible