miércoles, 7 de octubre de 2015

Interioridades de la reunión del Comité Político del PLD


Por Orlando Gil ;-
LOS PUNTUALES.- La verdad se comprueba cada vez que se reúne el Comité Político del PLD. Mientras los altos cargos peledeístas utilicen cuchillos de palo, ninguno saldrá herido, aunque sí, en ocasiones, disminuido. El encuentro del pasado lunes, por ejemplo. No hubo tensión, y sí mucha puntualidad. Todos llegaron a tiempo, y si empezó a las 7:15 de la noche fue por el intercambio de saludos entre cofrades y la entrada de fotógrafos y camarógrafos, los cuales no han podido volver a sorprender al presidente Danilo Medina y al expresidente Leonel Fernández ajenos uno de otro. Los dos se comportan como alumnos de escuela pública cuando era costumbre que el director o el supervisor hicieran acto de presencia en el aula. Les toca cuadro de honor. Sin embargo, nunca falta un pelo en el sancocho, y esta vez fueron unas vallas de seguridad militar de las que ni el secretario general Reinaldo Pared ni el de Comunicación Héctor Olivo pudieron dar explicación razonable. Fue, hablando claro, una vaina, y se les notó el fastidio...
LAS RAZONES.-  Se pensó que la medida fue para mantener a raya a los Pica-Pica, pero estos necios con un coño bien dicho tienen. Pero igual impedir cualquier tipo de manifestación contra el presidente Danilo Medina, contra el Comité Político en general, pues se viene anunciando para hoy miércoles en la tarde una parada frente al edificio que aloja la OISOE, y se temió que hicieran un ensayo lunes en la noche. Los reporteros, sin embargo, la tomaron para ellos, y al día siguiente dijeron que la acción estuvo destinada a evitar que se entrevistara a los CP a su llegada. Lo que tampoco suena muy lógico, pues como quiera los enfant terrible hicieron su desplante y actuación. Con Euclides Gutiérrez y Franklyn Almeyda no puede nadie. No obstante, conviene que la seguridad haga su trabajo donde convenga y sea necesario, y nunca en una actividad esencialmente política,  como en este caso  la velada del Comité Político del PLD. Los periodistas, por lo menos, agradecerían que se volviera a las carpas y a los refrigerios...
EL INFORME.- El tema del informe de la Junta Central Electoral sobre la denuncia del reparto de impuestos únicos a dirigentes medios o miembros del PLD, fue punto de agenda. Y fue rechazado. La investigación concluyó en que el gobierno no tuvo nada que ver, y fue liberado de culpa. Pero no así al PLD, aun cuando no pudo comprobarse que institucionalmente estuviera involucrado. Lo que fue bueno para el gobierno, la absolución, pudo serlo para el partido. Los peledeístas que se ligaron a esa jugada actuaron de manera personal, como si se pudiera ser militante a una hora y particular en la siguiente. ¿Sancionó el PLD a los mencionados? Nadie recuerda. El Reglamento Electoral Interno fue aprobado, sin entrar en muchas consideraciones. A pesar de que tiene sus bemoles, o  cambio en la norma principal. Antes se podía votar por más de un candidato, pero ahora será un solo rayado, un solo candidato, como los diputados en la boleta de la Junta Central Electoral. El trastorno de fuera, ahora dentro...
¿SE OYE O NO? .-  Lo que no quedó claro, ni cuando fue tratado en la reunión, ni en la información dada por el  vocero, fue el asunto de las alianzas.  Reinaldo Pared como que va muy rápido, y nunca habla de manera concluyente. ¿Hay o no hay? Cuando lo dice el secretario general del PLD, todo está resuelto. Pero cuando se averigua en los demás litorales, los condimentos del guiso no están en la cacerola y mucho menos sobre el fuego de la estufa. Cuando habla Quique Antún, por ejemplo.  Joaquín Balaguer preguntó una vez  “¿Se oye o no se oye?”, y ahora se vuelve a lo mismo. Pared oye, pero Antún no. Y lo mejor de todo:  ninguno es sordo, aunque los dos cometen el error de limpiarse los oídos con hisopos. Este fin de semana, para no ir muy lejos, Antún levantó una polvareda, y ahora se ve menos. Dijo que era partidario de que los reformistas fueran solos, pero que acogería la decisión del partido, como si el partido no fuera el mismo. Mercedes Osoria en San Francisco de Macorís hablando por su boca, y ¿desde cuándo?...