viernes, 16 de octubre de 2015

¡Es fácil ser periodista...!


Por César Medina ;-
Cavada también le ha ofrecido empleo como periodista al policía Daurin Muñoz… Pero mi oferta es mucho mejor: Cavada lo quiere como pasante; yo, como profesional de la cámara y el micrófono… Cavada le propone ser reportero de la calle; yo, analista político y económico; Cavada lo sugiere un novato; yo, un profesional hecho y derecho… La diferencia es del cielo a la tierra, aunque probablemente me saque de competencia la oferta salarial…
… Por mi parte, el “colega” Daurin seguiría teniendo un “sueldo cebolla”-- de los que dan ganas de llorar con sólo verlo, como todos los periodistas de la base, en los periódicos, en la televisión, en la radio--, aunque ignoro si en el caso de Cavada prevalece una injusticia tan vieja como el periodismo mismo. Tal vez la otra diferencia es que como “periodista”, Daurin tendrá que trabajar mucho, bajar el lomo, no como ahora que según ha dicho es asistente de un asistente del asistente de la fiscal del Distrito Nacional y cumple horario de empleado público. Cuando asuma su rol de periodista tendrá que trabajar todos los días, sin horario fijo, porque las buenas noticias son como los servicios públicos de Radio Guarachita que no tienen hora fija para ser pasados… Y también conocerá los verdaderos riesgos de ejercer un oficio tan mal remunerado como el del policía… ¡Eso sí, con figuración mediática permanente!
Lo dijo don Rafael 
Don Rafael Herrera es figura inmortal de este oficio… Una vez le escuché decir-- tal vez pensando en mí, quién sabe--, que los mejores brazos para el corte de la caña estaban en el periodismo… Ahora vemos que los papeles se invierten y que los mejores cerebros para el periodismo están en la Policía. Daurin era un periodista secreto disfrazado de policía, graduado y todo, lo que le otorga derecho a ser miembro del honorable Colegio Dominicano de Periodistas-- si no es que ya lo es--, lo que le otorgaría ventaja sobre muchos que llevan años en el oficio y que por apatía o dejadez no se han colegiado todavía.
Cuando don Rafael habló de los buenos brazos que le había robado el periodismo a la industria azucarera, el entonces Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales se lo quiso comer vivo y lo trató de forma irrespetuosa y desconsiderada. Don Rafael se excusó por la ofensa, pero masculló como Galileo: ¡Y sin embargo... se mueve! 
“Dijo, Agregó, ponderó...”
Me llega ahora a la memoria una de las tantas veces que el director de Última Hora, Virgilio Alcántara, se vio amenazado de muerte después del asesinato aleve de Goyito García Castro. El jefe de la Policía, que si mal no recuerdo era Neit Nivar Seijas, le envió un “agente secreto” de su confianza para que lo cuidara por temor a que su grupo de enemigos en las Fuerzas Armadas le tirara a los pies un muerto tan pesado.
El policía acompañaba a Virgilio mañana, tarde y noche... Y como no tenía nada que hacer se acostumbró a permanecer en la Redacción del periódico y se hizo amigo de todos los periodistas que trabajábamos allí... Dos o tres meses después sorprendió a todo el mundo al informar que había solicitado su baja en la Policía...
“… Ahora voy a ser periodista”, anunció muy convencido. “Sólo hay que saber decir dijo, agregó, ponderó, puntualizó, aseveró, apostilló, concluyó...