miércoles, 28 de octubre de 2015

Ataques del PRM al gobierno

Por Orlando Gil ;-
LO TÉCNICO.- El performance fue perfecto: gobierno y oposición haciendo lo que corresponde a cada cual. La oposición atacando y el gobierno defendiéndose. Sin embargo, por debajo subyace un elemento perturbador. La decencia versus desconsideración. Por ejemplo, el gobierno estaría actuando como es propio que se haga en democracia: reconociendo importancia a su principal adversario, y no solo en el plano político, sino electoral. La comisión del PRM que fue el lunes al Palacio Nacional no solo fue como partido, sino en representación del candidato de ese partido, de Luis Abinader. No solo llevaron el documento, sino que este fue acompañado de una carta de Abinader al presidente Danilo Medina. Parece no haber diferencia entre una cosa y la otra, y sí la hay. El documento pudo haberse quedado como “un exhaustivo análisis realizado por los técnicos del Partido Revolucionario Moderno...”. Esto es, cosas de técnicos, y se sabe que los economistas con un bolígrafo y un papel son capaces de hacer maravillas, mucho más si se auxilian de la informática y entran a ese mundo de invento de las proyecciones, en que todo puede ser verdad y al mismo tiempo mentira. Hablaba ayer de economía de ficción, y hoy puede mantenerse el término...
EL MENSAJE.- El problema se suscita, se crea, se origina, cuando Abinader en su carta a Medina habla de “las desviaciones  irregulares que se producen en estos renglones por la ausencia de controles efectivos o por negligencia de los responsables de aplicar las normas establecidas”. Si el candidato Abinader no supo lo que firmó y asumió, el presidente Medina o sus altos funcionarios sí entendieron lo que leyeron. Mucho más que en renglón siguiente se recomienda eliminar “esas desviaciones” o por lo menos reducirlas en un 5 %. Lo que en principio era político, o electoral, o presupuestario, vuela como hoja seca llevada por el viento, y queda una acusación grave, que no es política, ni electoral, ni presupuestaria, sino moral. Lo que las palabras no dicen, la interpretación lo permite. En el gobierno no hay controles efectivos, y de haberlos, los responsables son negligentes en aplicarlos. Entre decir eso y que los funcionarios se están cogiendo unos cuartos, no hay mucha distancia ni diferencia. En el gobierno, y eso es lo que vale, tomaron nota del mensaje...
Estimado Amigo:
Cómo me considero tu “FAN” número uno, cada mañana al despertarme desde mi humilde hogar en Miami, FL. lo primero que hago, es buscar tu columna en el Listín, la cual disfruto más que un “Rack of Lamb” de mi restaurante favorito, el “Pascal’s on Ponce”, de Coral Gable, Miami.
En los últimos días, he leído tus artículos titulados: la oposición deja morir las críticas, la oposición incomunicada, La oposición sin estrategia, entre otros, que revelan las razones del estancamiento de la candidatura del amigo, Luis Abinader. Pero, hoy quiero simplificarlo de la siguiente manera; El PRD/PRM no sabe ganar, o no sabe qué hacer para ganar unas elecciones presidenciales.
Cuando analizamos las elecciones pasadas, nos damos cuenta que todavía el PRM, antiguo PRD (son los mismos actores) no termina de entender la evolución del pastel electoral, que los tiempos han cambiado, los votantes han cambiado, los intereses no son los mismos y la forma de comunicar el mensaje no es la misma de hace veinte años. Para entender el electorado dominicano, solo basta entender, que la sala de teatro más popular en el país tiene capacidad para 140 personas, y ninguna obra permanece en cartelera más de ocho días.  Un país con 10 millones de habitantes y una sola librería que resulta más interesante visitarla los sábados, más por la pena, que por los precios. Y es en esta realidad, que el PRM sigue tratando de conquistar a los votantes, con discursitos, reportes económicos que nadie entiende, y denuncias que se quedan en la tercera página de un periódico que solo leen 60 mil personas.
Como yo tampoco entendí, el porqué el PRM se encargó de matar en el primer acto las críticas a las “Visitas Sorpresa del Presidente”, me comuniqué con mis tres amigos del PRM; Eligio Jáquez, Roberto Furcal y Chu Vásquez, los cuales me dieron justificaciones distintas y muy divorciadas de lo que es una buena estrategia electoral para ganar las elecciones. Por eso prefiero resumir el análisis de tus escritos de la siguiente forma: No era tan fácil ganarle a Leonel Fernández, no es tan difícil ganarle a Danilo Medina, pero sencillamente el PRM no sabe ganar.