martes, 22 de septiembre de 2015

La “L” en PRM

Abinader recibe respaldo del diputado
de Azua Víctor Sánchez
Por Alfredo Freites ;- 
La provincia de Azua parece un trampolín político. Hace unos años Calderón saltó con éxito del Partido Revolucionario Dominicano hacia el Partido de la Liberación Dominicana y ganó la presea de Senador. Al ser propagador relector se aseguró su opción de competir por el equipo morado. Sin embargo, otro saltarín, esta vez del PLD, quiere desplazarlo y va a nombre del Partido Revolucionario Moderno.
El diputado Víctor Sánchez fue confirmado por Luis Abinader como la opción de ese partido para la senaduría por Azua. Al momento de recibir la confirmación dijo que el logo de su candidatura será la “L” pero para el candidato del PRM.
Es posible que con esa señal quiera atraerse a los peledeístas azuanos o confundir más a los electores porque el PRM precisamente de lo que carece es de un logo que los identifique. Calderón, quien fue importante funcionario del gobierno de Hipólito Mejía, reaccionó como quien se quita una mota de polvo del hombro y dijo que Sánchez es un bulto pasajero. Alega que él cuenta con el 70 por ciento de aceptación en Azua.
Además calificó al expeledeísta de ser un “peso pluma” sin posibilidades, que al ausentarse del PLD nadie lo siguió. Calderón se marchó del PRD porque le negaron la senaduría. Sigue teniendo ahora los mismos adversarios lo único que con una cuña morada.
Sánchez era del PLD y se alía con los perredeístas. Calderón era perredeísta y se tiñó de morado. El 2016 dirá si el actual Senador conserva ese apoyo o los azuanos optarán por el cambio y votarán por la “L” ahora por Luis.
Sánchez pretende jugar con la simbología, que la L son los disgustados con el PLD por la reelección y que lo suyo es un apoyo a Leonel Fernández.
Como Sánchez hay muchos -tanto los que son partidarios de Fernández que tienen las puertas cerradas, como de otras confesiones- que en virtud de los acuerdos políticos del PLD  carece de posibilidades.
Son estos los que con murmullos dan señales de rebeldía esperanzados de que si no se acobardan alguna candidatura podrían lograr. Sin embargo, el peso del Comité Político  puede acallarlas.
El tribunal Superior Electoral desmontó la ley del silencio que el PLD había impuesto a los aspirantes, pero es difícil que recurran a la ley. Los brotes pueden ser apagados con el nombramiento extintor o dejarlos chamuscados.