viernes, 11 de septiembre de 2015

Firma del pacto PLD-PRD

Por Orlando Gil ;-
LA HORA.-  El supuesto era que los asistentes a la firma del acuerdo entre Miguel Vargas y Danilo Medina estuvieran a las cinco menos cinco, de manera que el acto iniciara a las cinco en punto. Sin embargo, no se pudo. Las calles principales y las aledañas fueron tomadas por asalto por masas combinadas, y el tapón que se formó fue de dimensiones tan desproporcionadas que los agentes de Amet se declararon incompetentes. Lo único que pudieron hacer fue salvar la puntualidad del secretario general del PLD, Reinaldo Pared, quien imposibilitado de llegar por el Malecón y por la Independencia, cogió una bola en la cola de uno de sus motores. El expresidente del Senado demostró que tiene el tigueraje bien afinado, y que aunque siempre anda pepillito, no se arredra ante dificultades ocasionales. Contrario a su caso, otros no tuvieron igual suerte, o sus arrestos, y llegaron con retraso. Por ejemplo, uno de los invitados especiales, y dos o tres miembros del Comité Político,  que - incluso --  no pudieron llegar a sus asientos...
EL ORDEN.- La organización del acto corrió a cargo del PRD, y fue la semana pasada que se integró el PLD, vía Comunicaciones, Protocolo y Seguridad. En principio se pensó en una escenografía de lujo, pero los costos obligaron a una más modesta con bajantes impresos. Todo se dio al alimón, en que cada cual ponía el suyo. El montaje fue del diputado Víctor Gómez Casanova, y su contraparte, el viceministro Alexis Lantigua. Con las mujeres fue por igual: Abril Peña, hija de Peña Gómez, por un lado, y Maribel Acosta, miembro del Comité Central, por el otro. La maestría de ceremonia también fue compartida: Héctor Olivo, PLD, y Aníbal Herrera, PRD, quienes leyeron párrafo por párrafo las cinco cuartillas del Acuerdo de Gobierno Compartido de Unidad Nacional. Lo de Gobierno compartido corresponde al PRD y la Unidad Nacional al PLD. Aunque, con y toda esa participación de los peledeístas, la mayor impronta fue perredeísta, y entre los aspectos a tener en cuenta estuvo el calor...
LA INTERNACIONAL.- El presidente Danilo Medina se sintió muy satisfecho con la presencia de la Internacional Socialista, y de que fuera testigo firmante del acuerdo con el PRD y Miguel Vargas, e incluso le atribuyen haber animado a Luis Ayala a que hablara en la ocasión. El PLD pertenece, igual que el PRD, al Cooppal, pero no a la IS, a pesar de esfuerzos desplegados. Y se sabe que el partido morado se afana y gusta de los espacios, sean aquí o en el exterior. Ahora que cuenta con su padrinazgo, o anda de la mano con su socio dominicano, esa afiliación no será difícil. Mucho más que Internacional Socialista le seducen los gobiernos. Al mandatario le agradó tanto la compañía de los representantes de la Social Democracia, que después del acto volvió a encontrarse con ellos en la cena que Miguel Vargas les ofreciera en el hotel  El Embajador. Una velada muy singular, e incluso llena de símbolos, pues contó con ochenta comensales. 40 del PRD y 40  del PLD...
LOS ABRAZOS.- El libro de Eduardo Galeano no fue el referente, pero sin duda que la tarde del pasado lunes fue de abrazos, y no solo en fotos, como el José Francisco Peña Gómez y Juan Bosch, o  en vivo y frente las cámaras y  la concurrencia como Miguel Vargas y Danilo Medina. Hubo otras echadas de brazo que fueron verdaderos reencuentros. Los dinosaurios del PLD se dieron de la mano con sus pares del PRD, recordando  que empezaron juntos en la política. El vicepresidente Rafael Alburquerque, de quien se dijo que no estuvo, pero que sí fue uno de los 27 de 35 miembros del Comité Político que acompañaron al presidente-candidato, pudo saludarse con antiguos compañeros en el PRD. Como Pedro Franco Badía, Virgilio Bello Rosa, Julio Maríñez, etc. Y por igual el hombre de la afrenta, Euclides Gutiérrez, que había dicho que el PRD se merecía diez centavos en una posible alianza con el PLD, pero que al final del acto se confundió con perredeístas de su época. Como si el tiempo no hubiera pasado...