sábado, 5 de septiembre de 2015

De tiros y “toreo”

Luis Abinader y el PRM, a quienes se les atribuye no acabar de despegar ni conectar con un discurso que impacte o entusiasme a los votantes que pudieran sentirse “hartos del PLD”, hacen esfuerzos por dar el salto.
En ese sentido, parecen decididos a entrarles con todos los hierros al presidente Medina y al gobierno, con tal de ocupar el vacío de  liderazgo opositor del momento, y de tornarse simpáticos frente al electorado que sufragará en mayo del 2016. Esto, que bien manejado siempre se ha entendido como conveniente para el equilibrio democrático y para que el gobierno de turno se imponga cada vez ser y desempeñarse mejor, pudiera ser un arma de doble filo, porque si los flancos atacados no son los correctos y se yerra en los tiros, se puede producir un efecto contrario que  beneficie al atacado.
¿Acaso no sería lo ocurrido con las últimas críticas a las llamadas “visitas sorpresa” encabezadas desde el inicio de su gestión por el jefe de Estado? Se cae de la mata que si el PRM le ha entrado como lo hizo al programa oficial indicado, ha sido porque el mismo le ha resultado exitoso a Danilo, y ha sido parte fundamental del posicionamiento que tiene el gobernante, ya candidato, en la actualidad.
Las visitas de referencia no serán la panacea ni habrán resuelto los problemas y necesidades fundamentales del campo y del sector agropecuario del país; pero de que han impactado y tapado un montón de huecos en distintas  comunidades olvidadas o marginadas, eso no es cuento de caminos. Han sido muy oportunas y de gran ayuda. Solo habría que medir la inversión hecha por el Estado a través del FEDA y del Banco Agrícola, y ver la reacción de los lugareños de las comunidades beneficiadas.
Como nativos de Ocoa, podemos poner de ejemplo y dar testimonio del éxito, con todo y algunos tropiezos ajenos a los campesinos, del proyecto de cultivo de fresas salido de  una de esas visitas del Presidente. Las críticas son buenas y ayudan a los gobiernos (aunque tenga alguna gente de piel “sensible”, que saque las opiniones de su contexto y solo valore las lisonjas), pero tienen que ser constructivas, tener fundamento y responder a la verdad. En el caso de las visitas, se conoció en las redes sociales de un piropo reciente de Hipólito Mejía a Medina, en contradicción con las críticas del candidato y de los técnicos del PRM  que le acompañaron en rueda de prensa. Esto concuerda con la opinión de muchos, de que Hipólito -por “hiperactivo” y nunca aceptar el papel de un “jarrón chino”- representara en el proyecto presidencial de Abinader, aunque no quiera, una especie de quinta columna que Luis deberá “torear”... (¿).
Por Luis Encarnación Pimentel ;-