lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Amigos de Leonel?

Por Óscar Medina ;-
Leonel Fernández acaba de ganarse “nuevos protectores” a quienes les apena verlo convertido en víctima de “tratativas y conspiraciones” para desprestigiarlo. Pregonan con burda falsedad que Danilo lo acorraló y derribó con expedientes de corrupción y con la aparición de Quirino, un capo del narcotráfico que ellos mismos trajeron y convirtieron en estrella mediática.
El cinismo es mayor cuando se recuerda que son los mismos que encabezaron una campaña perversa en contra de Fernández al extremo de organizar manifestaciones para que la lumpen lo acosara gritándole “ladrón” por donde quiera que pasaba.
Tal vez piensan que Leonel es tan tonto para creer que se trata de conmiseración, simpatía o afectos renovados cuando todo el mundo sabe que es una desesperada estrategia electorera que busca avinagrar la herida que dejó la pugna por la candidatura peledeísta. El objetivo es separar a Leonel de los intereses de su partido para que actúe en la sombra desviando el voto de sus simpatizantes... O más delirante aún, que se anime a encabezar un frente antirreeleccionista.
Pierden de vista que tanto Leonel como Danilo pertenecen a una generación mayoritaria en la cúpula peledeísta, con amor, disciplina y apego a su organización, gente que construyó con mucho sacrificio al PLD y que tiene plena conciencia de que le deben a ese partido todo lo que son; se trata de peledeístas de los pies a la cabeza y ninguno haría nada que afecte --y mucho menos fraccione--, la unidad peledeísta.
Por mucho veneno que le hayan inoculado a Leonel en contra de Danilo a partir de chismes y elucubraciones --y por muy dolido que se encuentre el expresidente, que tal vez ha sucumbido a algunas de esas intrigas--, nadie debe hacer cálculos electorales sobre la base de que Leonel dará la espalda a las candidaturas de su partido, y por el contrario trabajará para que el PLD alcance otro triunfo en las elecciones de mayo.
Leonel tiene intenciones de continuar en la política y sabe que sus aspiraciones sólo las puede canalizar de manera exitosa a través del proyecto político que le ha llevado tres veces a la Presidencia de la República y que si se separa de su partido las posibilidades de un futuro retorno al poder se reducen notablemente.
Sus problemas no son consecuencia de regateos internos o de luchas de liderazgo, y mucho menos han sido provocados por chismes. Leonel sabe --porque se trata de un problema estudiado a fondo en la base social del país, además de que amigos y colaboradores lo han hablado con él--, que para retornar a la primera fila del liderazgo nacional necesita hacer una profunda reingeniería de su figura y de su discurso...
Que debe partir de un ejercicio introspectivo que le permita determinar la forma de reconectarse con una sociedad de la que luce separado, construir un discurso creíble y menos pedagógico y rodearse de gente nueva que lo desvincule de los peores recuerdos de su paso por el poder.
Si sigue las recomendaciones de sus asesores, Leonel puede recomponer su imagen pública porque talento y carisma le sobran… En cambio, si insiste en repetir los mismos errores, será el único culpable de provocar el surgimiento de otros actores que le impidan el protagonismo que aspira reconquistar.
En ningún escenario, sin embargo, Leonel se vislumbra fuera del PLD... A lo sumo, podría asumir un perfil moderado en la campaña, pero su gente trabajará para que el PLD continúe en el poder; desde los que tienen candidaturas garantizadas, como Félix Bautista, en San Juan de la Maguana, o Sonia Mateo, en Dajabón, hasta quienes han sido injustamente maltratados, como Ricardo Jacobo en El Seibo.
Todos se quedarán en su partido y trabajarán para que Danilo sea reelecto... De la misma forma en que Danilo reconocerá el trabajo de todos ellos, incluyendo a los que no pertenecen a su corriente. Es lo que siempre ha pasado en el PLD…
…Porque lo más determinante es que todos los peledeístas --desde los más chiquitos hasta los más encumbrados--, entienden el concepto manejado por el amigo Abigail Soto hace ya algunos años: “Es mejor arriba con presión que abajo con depresión…”.