viernes, 14 de agosto de 2015

Los partidos contra JCE

PERO NO.- La Junta Central Electoral podría decir ¡qué se fastidien! a los partidos políticos que solicitan que se posponga para el 2020 la nueva modalidad de apropiación de diputados. Pero no es tan fácil cuando esa petición la hacen todos los grupos políticos. Los del gobierno y los de la oposición. Si fueran los del gobierno, solamente, el organismo podría maniobrar y enfrentar a unos con otros, e irse por la tangente. Los de oposición, incluso, podrían denunciar ese propósito como una conspiración de las fuerzas oficialistas, sea contra las elecciones del 2016 o contra la implantación de un orden más cualificado. Los magistrados, extrañamente, están a una, y los partidos, por igual, coinciden, pero en la posición contraria. La reacción más violenta, hasta ahora, es la de Reinaldo Pared, quien figuradamente se le fue arriba a Roberto Rosario, a la manera equivocada de un boxeador de barrio. Sin embargo, no puede descartarse una acción combinada de todos los afectados. ¿Qué quita que no le caigan como pavos?...
LA REACCIÓN.- Reinaldo Pared dijo que Roberto Rosario habló más como un delegado político que como presidente de la Junta Central Electoral, y sorprende esa reacción, pues entre uno y otro existe buena relación personal, y Pared debe conocer de primera mano la posición de Rosario, que no es política, sino institucional.  La Constitución del 2010, que es de origen peledeísta, fue que impuso el nuevo orden, y el censo del mismo 2010, redistribuyó la población. Aquí más, allí menos. Tampoco es Rosario solo que cree que debe hacerse la reasignación, sino el pleno del organismo. No siempre los cinco miembros deciden de común acuerdo. Antes era 4 a 1, y ahora 3 a 2. En el caso que ocupa fue 5 de 5. Ahora ¿por qué el secretario general del PLD se expresa de manera tan desconsiderada del presidente de la Junta Central Electoral? El disgusto aparentemente es de Pared, pero igual podría ser de más arriba. Del presidente Danilo Medina, quien habría hecho un cálculo y ahora le cambian los números...
LA CARTA.- El presidente Medina tendría razón en sentirse molesto, pues --como habría dicho-- los legisladores viven aprobando cosas que después se constituyen en problema. No supo desde el primer momento que la redistribución tenía rango constitucional. ¿Quién manejó la reforma del 2010? Reinaldo Pared. ¿Quién resolvió la del 2015? Reinaldo Pared. Se explica, por tanto, su ánimo de guerra. Quisiera que otro pagara lo que primero fue inadvertencia, y segundo, olvido. ¿Acaso no pudo enmendarse en 2015 la falla del 2010? A lo hecho, pecho, como dice el refrán. ¿Qué puede hacerse ahora, de manera que se superen los actuales tormentos? Se habla de una carta que sería firmada por todos los partidos, los de gobierno y los de oposición, a fin de que el pleno de la Junta Central Electoral revise su decisión y se vuelva a la situación anterior. Dicen que hay precedentes, y que de no haberlos, pueden crearse, pues Roma es más importante que el camino...
NO SOLO CASTA...- ¿Afectaría o no a la Junta Central Electoral desdecirse en un asunto discutido y aprobado por el pleno, después de haber consultado a los partidos políticos? ¿Conviene al actual proceso, y a la propia reelección del presidente Danilo Medina, que el órgano de elecciones se someta a la voluntad de los partidos y subordine su autoridad a circunstancias que les son ajenas? Podrían ser sutilezas, pero son aspectos a tomarse en cuenta. Las elecciones del 2016 no solo serán complejas por la diversidad de cargos y boletas, sino por la panorámica de luces. Desde fuera se verán espejos rotos, y la desfiguración de la imagen puede dar lugar a opiniones aviesas, cuando no perversas. República Dominicana no es Haití, en que todo se consiente, menos faltar a la comunidad internacional. Cuando se vea que  todos los partidos, y todos los recursos, y todos los colores, casi, responden a un solo candidato o a un solo credo, las sospechas llegarán a Marte. La Junta Central Electoral, como la mujer del César, no solo deberá ser casta, sino parecerlo...