miércoles, 8 de julio de 2015

Es un momento para la Nación

TODOS A UNA.- No puede decirse que el gobierno saca cien en estrategia, pero no hay dudas de que está haciendo la tarea, o por lo menos poniendo cada cosa en su lugar. La reelección no suena en estos días, y no tiene porqué hacerlo, ya que si se considera el discurso oficial, el actual momento no es de candidatura, ni de partido, tampoco de campaña electoral. Es de Nación. Ante los ataques del exterior, se impone la virtud doméstica, y lo primero debe ser la defensa de la República. Que no está en real peligro, pero sí en la mira. Conviene, por tanto, dejar de lado cualquier discordia (lucha de facciones, de personalidades, de intereses pequeños… ), y asumir la Patria como una consigna que convoca, congrega y une.
Incluso, si el resultado no se corresponde con el propósito grande, por lo menos se acerca. Los dirigentes políticos guardaron la mezquindad propia del oficio, y sin dudas, y como nunca, están dando el ejemplo. Las denuncias, las condenas, los desafueros, contrario a ocasiones anteriores, no encuentran eco en sectores de oposición…
LA EXPERIENCIA.- Leonel Fernández no debe dejar sus relaciones públicas en manos de terceros, pues una experiencia reciente le demostró que no siempre es bueno que a uno le arreglen la cama, le acotejen la almohada. Nadie tiene que pedirle que defienda al país en el extranjero, pues esa y no otra es su obligación como ciudadano dominicano. Incluso, como expresidente, su deber es mayor. Los escenarios están ahí, y los foros, y las convocatorias, de manera que oportunidades se les ofrecen a diario. Además, de que nada le gusta más que un micrófono y una audiencia cautiva. ¿De qué podrían servir todos esos reconocimientos de universidades y entidades diversas, si no puede usarlos a favor del pueblo a que pertenece y de la nación que gobernó en tres oportunidades ? No debe olvidarse que el Comité Político del PLD, en su última reunión, apoyó la política migratoria del gobierno de Danilo Medina y sobre todo el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros. Como presidente de ese partido y miembro de ese organismo, no le queda de otra…
LA INTERNACIONAL.- Miguel Vargas acaba de dar la tónica en una reunión de la Internacional Socialista, cuando respondió a Víctor Benoit sus agravios a la República Dominicana. Benoit no sólo es ministro de Trabajo y Seguridad Social de Haití, sino presidente del partido La Fusión. Lean bien: La Fusión. Fusión que de seguro no es de ritmos, como es la moda ahora, sino de la Isla. Como buen haitiano, aprovechó el encuentro que tiene por sede el edificio de Naciones Unidas, explicó a su manera el actual diferendo entre los dos países, y como era de esperarse, cargó el dado a los dominicanos. Si el PRD no hubiera sido integrante de la IS, o Vargas no está presente, Benoit se despacha a sus anchas, o como se dice popularmente, come con su dama. Esa será la situación de ahora en adelante. En cada escenario internacional, el haitiano intentará y el dominicano deberá ponerlo en su puesto. Hasta que las aguas recuperen su nivel o el desbordamiento lleve a lo peor. Cuando la diplomacia falla
QUINTA COLUMNA.- El gobierno dominicano debe batirse en dos escenarios, y hacerlo de manera satisfactoria. Las autoridades no pueden seguir permitiendo que grupos financiados desde el exterior hagan de quinta columna, y los organismos de inteligencia saben cómo operan. En otros países, como Estados Unidos, existen leyes y mecanismos de control. Nada más hay que observar la histeria de ciertos núcleos de opinión por el retraso del representante de Human Rights Watch, una situación que de seguro fue a posta, pero que sucede diariamente en los aeropuertos dominicanos y del mundo. Hasta ahora nadie habla de maltrato, ni siquiera el propio afectado, solo que como ciudadano de rango superior no podía ser interferido por un oficial, o en este caso, por un empleado de la terminal. Aun cuando el hecho de ser un agente extranjero lo hacía sospechoso, pues qué mayor delito que venir a contar mentiras sobre una nación soberana en su propio territorio. Las afrentas se cobran, y el incidente fue de costo menor…
Por Orlando Gil ;-