martes, 14 de julio de 2015

|HISTORIAS|: Sin ninguna maldá

 Sin ninguna maldá
En el pequeño Haití, Santo Domingo, tiene Rubén Cheri su barbería. Nació en Barahona de padre haitiano y madre dominicana. Improvisa un rap:”No se dejen llevá de lo que digan de República Dominicana mi pana/ aquí tán la gente bacana…

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No te ponga hablá falacia por allá/ sólo tiene que visitá/ la isla de verdá, Quisqueya la bella, sin ninguna maldá".
Danilo Medina es uno de esos dominicanos y dominicanas sin ninguna maldad de los que habla Rubén. Incapaz de hacerle una maldad a nadie. Su manera de pensar y de actuar en política tienen razón en su religión: AMAR AL PRÓJIMO. Convencido de que la buena política es más servicio que oficio, sabe que para servir a su pueblo, primero hay que querer y amar a ese pueblo.
Con valentía y amor a su prójimo, Danilo Medina decidió poner un orden mínimo (regularizar y documentar) la presencia de extranjeros en condición migratoria irregular en la República Dominicana. Sólo el 20% de los extranjeros residentes en nuestro país estaba condición migratoria regular, es decir, con papeles que avalaban su residencia. Decenas de miles de personas nacidas en República Dominicana cuya nacionalidad estaba entredicha por la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional. “Un drama humano”, lo calificó.
Diseñó y ejecutó un amplísimo Plan Nacional de Regularización para Extranjeros residentes en condición migratoria irregular e impulsó la aprobación congresional (a casi unanimidad) de la ley 169-14 que permite reconocer la nacionalidad dominicana a nacidos en República Dominicana de ambos padres en condición migratoria irregular con papeles dominicanos y la posibilidad de naturalización (dos años después) a nacidos en nuestro territorio de ambos padres en condición migratoria irregular sin papeles dominicanos. “Una oportunidad” la definieron los líderes del Centro Bonó, una prestigiosa institución fundada y dirigida por jesuitas en República Dominicana.
20 meses después de su implementación, el panorama es radicalmente otro: 288,486 extranjeros se inscribieron para regularizarse. De 20% de extranjeros regularizados, República Dominicana está las puertas de tener regularizados al 70% de los extranjeros residentes en su territorio.  
La Junta Central Electoral, por mandato de la ley 169-14 y luego de una auditoría, reconoció la nacionalidad dominicana a 55,000 nacidos en nuestro país de ambos padres en condición migratoria irregular y que alguna vez tuvieron papeles dominicanos y a sus descendientes. Igualmente que 8,755 nacidos en nuestro país de ambos padres en condición migratoria irregular pero sin papeles de ningún tipo, tengan la posibilidad de naturalizarse dentro de dos años.
Un avance formidable, impensable años atrás.
René Saint Preux, estudiante y buhonero, llegó en el 2007 a nuestro país. Estudia electrónica. ¿Dónde es mejor Haití o República Dominicana? “Aquí están mejor que allá; aquí trabajando”.
Darliny Etienne es vendedora de ropa en el Pequeño Haití. También se traslada hasta Azua, San Cristóbal y La Romana a vender. Tiene 20 años en República Dominicana. Se regularizó. Su hijo nació aquí. Se apuntó en pelota. Se ríe y dice: "Yo me siente bien aquí…yo no voy para Haití, me quede aquí”.
"No te ponga hablá falacia por allá/ sólo tiene que visitá/ la isla de verdá, Quisqueya la bella, sin ninguna maldá".