lunes, 6 de julio de 2015

Haití, mentiras e ingratitudes

Decía el gran Cicerón que “la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. Nada más cierto en estas palabras con relación a lo que hoy los dominicanos estamos viviendo y padeciendo con los bien favorecidos inmigrantes haitianos ilegales, a quienes hemos tenido que legalizar más allá de nuestras posibilidades económicas, políticas y sociales (más bien en todos los aspectos humanitarios), muy a pesar del alto índice de pobreza y de dificultades que existen para los propios dominicanos que nunca han podido lograr que esos indelicados organismos internacionales se hayan interesado por su situación y sus condiciones precarias de cómo viven tanto en Republica Dominicana como en esos países que hoy claman justicia para los ilegales haitianos.
Esos llamados defensores de los derechos humanos de los inmigrantes que nunca han levantado su voz ni han emitido ningún tipo de quejas en el Caricom, ni en la ONU, en contra de los maltratos, muertes y atropellos contra los dominicanos que han emigrado a otras naciones, son las mismas que hoy nos quieren condenar y que con tanto apego a sus leyes migratorias deportan dominicanos sin que nadie les condene, los denuncien y muchos menos los acusen de xenofóbicos. Ah ironía de la mentira y el silencio.
Mientras, las mentiras y las ingratitudes de los gobernantes y diplomáticos desaprensivos haitianos, indolentes con sus propios nacionales y sobre todo, confabuladores de la maldad hacia su propia raza, son las que hoy les niegan, no solo el derecho a sus documentos de origen, sino, el deber de ser alimentados con los productos que ellos no producen negándoles por maldad y capricho el derecho a llegar a sus mesas para alimentar a sus familias.
Eso sí no lo ven quienes nos acusan; ahí sí que hay maldad, injusticia y negación a la vida. Prefieren mejor ver a los haitianos morir de hambre para poder justificar sus irresponsabilidades perversas. He ahí a un gobierno haitiano enemigo de sus propia gente, no el gobierno de los dominicanos. Basta ya, ¡No más silencio! El gobierno haitiano es mentiroso y lleno de ingratitudes. Los dominicanos estamos unidos y apoyamos a nuestro gobierno.
Por Santiago Cuesta Kury ;-