miércoles, 8 de julio de 2015

Escuela en Altamira lleva bienestar a padres y evita pérdida año escolar a hijos

EL JAMO, Altamira;- A punto de cerrar estuvo la escuela básica María Concepción Cabrera, del municipio Altamira en Puerto Plata. Las precarias condiciones en las que operaba daban ganas de llorar, según manifestó Eduard Cabrera, padre de dos alumnos.

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Confianza en Danilo Medina mantuvo viva su esperanza

“Les puedo decir que en un aula de 2 por 2 metros pudieron estar 20 y 25 niños, sin ninguna condición”, contó Cabrera. Dijo que solo la confianza en que el presidente Danilo Medina les proporcionaría una nueva escuela más agradable, mantuvo viva su esperanza.
“Puedo dar fe de eso, que en ocasiones nos vimos un poco ahogados, pero teníamos la fe en el señor presidente, Danilo Medina y mira hoy que palacio, que sueño, que hermosura”.
Mil pesos menos al mes
Igual satisfacción mostró María Dolores Hidalgo, porque no tendrá  que pagar mil pesos mensuales por la educación de su nieta; tampoco tendrá que pensar en merienda ni comida.
“Muy agradecida de esta escuela, pagaba mil pesos por una nieta, tenía que llevarla y buscarla a las 12. Ahora va a estar mejor porque va a estar hasta las 4:00 de la tarde y ese dinero va a poder utilizarse para otras cosas”.
Aprendió a pintar
La construcción de la escuela María Concepción Cabrera, sirvió de plataforma a residentes de la localidad para aprender varios oficios y ganar su dinerito. Tal es el caso de Rubén Darío, quien entró  como ayudante de obrero y terminó  siendo pintor y con lo que gana mantiene a su familia.
“Tengo una niña de 7 meses y con esto la estoy manteniendo. Desde que nació estoy aquí, esto me ha beneficiado bastante”, expresó  el joven pintor.
“Vamos a tener más tiempo para todos”
Otro abuelo que está contento es Marcelino Hiraldo: “No tengo palabras para describirlo, en la forma que yo me voy a beneficiar, va a haber más tranquilidad en mi casa, mis niños van a estar más seguros, van a tener más educación. Y vamos a tener más tiempo para todos”.
Hiraldo señala que era casi imposible pensar en una escuela en el lugar, ya que el espacio era muy limitado, Altamira se compone de calles muy estrechas y con terrenos altos y bajos.
“Danilo todo lo hace bien”
Mónica Hiraldo dice sentirse regocijadaporque ya  contará   con tanda extendida, sus hijos andarán menos en las calles y con más calidad de estudio: “Le doy gracias al presidente porque todo lo que hace lo hace bien”.
Luchar valió la pena
“Nosotros batallamos mucho para que se nos hicieran esta escuela; ya gracias a Dios estamos en esto, nuestros hijos ya van a estrenar su escuela, van a estar más seguros aquí”, expresó  la presidenta de la Sociedad de Padres, Madres y Amigos de la Escuela, Anastacia Cabrera.
“Estamos luchando desde que mi primera niña, que ya está en la universidad,  estaba en el quinto grado en esta escuela de El Jamo”.
En la vieja estructura a la que llamaban “La Escuelita” y que funcionaba en un local alquilado, solo contaban con 3 aulas subdivididas en 6, en la que albergaban a 110 estudiantes.