martes, 7 de julio de 2015

El Jefe de la Policía cumplió su tiempo

Santo Domingo;- El tiempo reglamentario para el ejercicio de las funciones del jefe de la Policía Nacional, mayor general Manuel Castro Castillo, se cumplió el veinticinco de junio del presente año, por lo que se espera que en cualquier momento el Ejecutivo pueda emitir un decreto que introduzca cambios en las filas de esa entidad.
Según lo establece en la Ley 96-04, legislación vigente que norma el funcionamiento institucional de la Policía Nacional, las funciones del jefe de ese organismo no pueden exceder los dos años.
Así queda establecido en el artículo 11 de dicha ley que dice textualmente lo siguiente: “El Presidente de la República designará como Jefe de la Policía Nacional, por un periodo que no exceda a los dos años, a un oficial general policial activo que reúna las condiciones y requisitos mínimos”.
Manuel Castro Castillo fue designado en su posición por el presidente Danilo Medina en junio del 2013 mediante el decreto 181-13, el cual expresa en su artículo número uno que “el general de brigada de la P.N. Manuel Castro Castillo, queda ascendido al rango de mayor general y designado jefe de la Policía en sustitución de José Armando Polanco Gómez”.
Ante esta situación, surge la inquietud de quién será el nuevo jefe de la Policía Nacional, ya que en el párrafo 1 del mismo artículo 11 de la ley, dice que al cesar sus funciones, el jefe policial no puede volver a ocupar el mismo cargo.
El período de Castro Castillo se cumple en momentos en que esa institución se encuentra inmersa en un proceso de reforma, con la que persigue hacer más eficiente la labor de los agentes y recuperar la confianza por parte de la ciudadanía.
También en los últimos meses, diversas organizaciones comunitarias del país han organizado varias actividades para alertar sobre el aumento de los asaltos y muertes de ciudadanos a mano de los delincuentes y organizaciones de los derechos humanos presentaron los resultados de un informe en el que establecen que la Policía está lejos de ser percibida como aliada del ciudadano en la luchas contra la criminalidad.