jueves, 4 de junio de 2015

VIDEO: Antes lavaba platos

 Antes lavaba platos
Empezó lavando platos en Bávaro. Ahora es dueño de Koko Gourmet Restaurant en Azua. Frank Custodio sueña con tener una cadena: Koko1, Koko2 y Koko3. La Fundación Reservas del País, a través de Vision Fund, le financian.

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Vision Fund República Dominicana es una organización no gubernamental que recibe fondos de la Fundación Reservas del País, institución del gobierno dominicano.
Tiene un programa de crédito dirigido a respaldar financieramente a pequeñitos negocios como salones de belleza, frituras, dulcerías y talleres, entre otros, que, por su situación de informalidad, no tienen acceso a la banca formal y son víctimas de los usureros.
En abril 2013, Vision Fund obtuvo de la Fundación Reservas del País un préstamo por 20 millones de pesos y dos años después, en abril de 2015, otro de 15 millones de pesos.
Esta novedosa política del gobierno de Danilo Medina de fondear (facilitar fondos) a ONGs con programas de microcrédito, para que estas puedan expandir su impacto entre los emprendedores más pequeñitos e indefensos de nuestro país, fue un anhelo por muchísimos años de las ONGs que, habiendo construido redes de solidaridad en campos y ciudades de la República Dominicana, perdieron sus naturales fuentes de financiación por la crisis económica mundial y que diezmó la cooperación Norte-Sur.
Una de las primeras medidas de Danilo Medina al juramentarse como presidente de la República con el propósito de democratizar el crédito en nuestro país, fue devolver y expandir las competencias de la Fundación Reservas del País, asignándole de inmediato fondos del Presupuesto Nacional, con el mandato de evitar la desaparición de esas REDES DE SOLIDARIDAD y con ellas de muchísimos negocitos y decenas de miles de empleos.
A la fecha, la cartera de la Fundación Reservas del País es de 1,230 millones de pesos, con presencia en las 32 provincias y con cero mora. Ofrece, además, educación financiera para que los micro empresarios y empresarias mejoren sus destrezas en la gestión de sus negocitos.
CERO mora, repetimos. Nadie se atrasa en el pago. Los microempresarios son felizmente puntuales y leales a sus compromisos. Saben perfectamente que no pagar sería una deslealtad a un aliado, a un amigo solidario. Una temeridad que podría saldarse en la quiebra del negocio y en mayor pobreza.
Frank recuerda sonriente lo dicho tantas veces por Danilo Medina: “Los pobres no son mala paga”.
Con la DEMOCRATIZACIÓN DEL CRÉDITO construimos una Patria dominicana próspera y solidaria en la que los chiquitos también tienen derecho al bienestar.