jueves, 25 de junio de 2015

El Presidente, el canciller…

El Presidente Medina ha dado instrucciones para enfrentar la campaña de descrédito contra el país en el campo de la diplomacia y la comunicación. Lo ha hecho a través de los mecanismos que la civilización pone en manos de los Estados independientes para levantar su primera línea en defensa de su soberanía.
No hay tiempo que distraer en discusiones estériles sobre el momento de la decisión. Lo importante es comenzar de inmediato a desenmascarar a los farsantes que intentan evadir el cargo de conciencia que les provoca la irresponsabilidad y la indolencia ante un drama humano que constituye una vergüenza occidental.
Lo más fácil para enmascarar esa irresponsabilidad es culpar “al vecino rico” cuando la verdad es que ese vecino es igualmente pobre...
“...Y un país pobre no puede cargar con la pobreza de otro país igualmente pobre”, como le dijo Danilo en Panamá al secretario de la ONU, Ban ki-Moon en una reunión en la que el líder mundial tuvo que bajar la cabeza.
Probablemente ningún otro país ha tenido que cargar un drama similar o parecido en la historia de la humanidad. Por casi dos siglos la República Dominicana ha debido enfrentar un vecino hostil primero con las armas para lograr su independencia y después con las palabras para mantener su soberanía.
En medio de esas dos luchas inacabables ha estado la conmiseración, la solidaridad, el apoyo, la hermandad nunca bien recibida a pesar de la oferta generosa.
...Enfermedad terrible
Hay enfermedades terribles, como la tuberculosis y la lepra cuando eran incurables, de la que se decía que no sólo mataban sino que también desacreditaban...
Con Haití quieren hacernos lo mismo: endosarnos una nación inviable -que penosamente ni siquiera es capaz de contar a sus habitantes-, y de paso presentarnos a los ojos del mundo como gente impiadosa, abusadora, inhumana... Y eso no es justo.
A pesar de todos los problemas de carácter histórico, de las diferencias culturales que empiezan con la lengua, de sus hábitos de vida, de su nivel de desarrollo... A pesar de todo, repito, los dominicanos hemos sido indulgentes y en extremo solidarios con los haitianos.
En los haitianos inmigrantes -sin importar si son documentados o no-, el país invierte más del 10 por ciento de su presupuesto para la salud, el 14 por ciento del presupuesto de la educación, y cerca del 18 por ciento del presupuesto para la ayuda social...
El país nunca ha pedido nada a cambio... Pero debe aspirar, por lo menos, a que se reconozca el sacrificio...
... Ahora otro escenario
Las instrucciones recibidas por el canciller Andrés Navarro directamente del Presidente Danilo Medina han sido categóricas: levantar la primera línea de defensa en el ámbito de la diplomacia a través de un efectivo esquema de comunicación dirigida directamente por el ministro de Comunicaciones del gobierno, Roberto Rodríguez Marchena.
De inmediato el canciller Navarro ha elaborado un calendario de visitas a todas las sedes diplomáticas de nuestro país en el mundo convocando encuentros regionales con los embajadores, jefes de misiones y cónsules generales para transmitirles personalmente las instrucciones del Presidente.
El esfuerzo dirigido en dos vertientes tiene el carácter de la discrecionalidad diplomática pero igualmente defensivo en el campo de la comunicación social.
Porque al mundo hay que decirle la verdad del origen de este conflicto... Pero también desenmascarar a los verdaderos responsables de la tragedia haitiana.
Por César Medina ;-