sábado, 20 de junio de 2015

El PLD y “el toro que era”

Leonel Fernández ha dejado de ser epítome de los grandes males nacionales. Como por arte de magia ha salido del punto de mira de los francotiradores que lo asediaron por casi cuatro años, que le chuvaron los perros hambrientos y que lo apostrofaron y mellaron su imagen de forma canalla y perversa.
Fue todo tan bien planeado que dedicaron su mejor tiempo a perseguirlo convencidos de que sería el candidato del dieciséis y había que destruirlo antes de salir al escenario. El error fue que montaron su campaña exponiendo las debilidades de Leonel sobre las fortalezas de Danilo
Y mientras reducían a uno, hacían del otro un gigante invencible. Se les hizo tarde cuando quisieron detenerlo. Ahora que Danilo es el candidato a la reelección, no hallan argumentos para combatirlo que no sea haber faltado a la promesa de que no se reelegiría.
Pero él dio el mejor argumento en su discurso del miércoles: la reforma constitucional para hacer posible la reelección fue exigida por una mayoría de dominicanos que en diversos escenarios ha preferido el sistema electoral norteamericano de una reelección y nunca más.
Con los argumentos imbatibles que tiene a mano, gozando de una popularidad altísima y ahora con el apoyo del PRD, la reelección es inexpugnable después de comprobarse que los enemigos de Leonel siempre estuvieron convencidos que Danilo no se presentaría a la reelección Por eso perdieron el objetivo y les falló la estrategia.
...El toro que no era
Luis Abinader, Guillermo Moreno y el resto de los dirigentes y agrupamientos opositores enfilaron sus cañones contra Leonel y no le dieron paz desde que salió del poder en agosto de 2012. Estaban convencidos de que Leonel sería el candidato y dejaron que la popularidad de Danilo creciera como la espuma
Claro, era un crecimiento sin ninguna trascendencia que terminaría con la candidatura de Leonel “por la corporación mafiosa” que es el PLD para demostrar que todos son iguales y que había que barrerlos del poder.
Como en el cuento de Bosch, esos genios de la política eran estrábicos y huyeron del toro que no era y los atrapó el toro que era.
Ahora no encuentran qué hacer para colocar en crecimiento una candidatura que tiene cada vez menos posibilidades porque se le achican los escasos recursos cada vez más por ser una agrupación nueva que no accede a los fondos de financiamiento de partidos políticos.
Además, las recaudaciones para política están muy flojas Ningún empresario quiere dar recursos para perder contra el gobierno.
Leonel en el anonimato
A Leonel le conviene una temporada en el anonimato. Claro, él tendrá que salir en la campaña y ya tiene el compromiso de dirigir las candidaturas congresuales y municipales del PLD.
Tiene también pendiente liderar la segunda reforma constitucional que deberá hacerse en los próximos dos o tres meses para cerrar posibilidades futuras de manoseos indebidos a la Carta Magna.
Luego de la campaña electoral, Leonel deberá tomarse un año sabático fuera de la actividad partidaria --incluso tomándose una licencia como presidente del PLD--, para volver cuando las circunstancias exijan su presencia, probablemente en 2017 cuando se inicie el proceso para renovar las altas cortes.
Como el congreso del PLD fue postergado hasta el 2020, Leonel tiene garantizada la presidencia de su partido por los próximos cinco años...

Será entonces cuando vuelva al poder...
Por César Medina ;-