sábado, 20 de junio de 2015

El rol de Luis

Luis Abinader, con un PRM “moderno” pero integrado mayormente por viejos dirigentes  que provienen del PRD que lideraron Bosch y Peña, tuvo un buen acto de lanzamiento oficial de su candidatura presidencial.
El hombre, que no perdió tiempo en recordarle al Presidente, y casi candidato, la cita que en su momento hiciera del intelectual Ramón Font Bernard, con respecto al tiburón y el lugar a donde van a parar los principios cuando hay un proyecto de reelección por el medio, ofertó lo que llamó “victoria 16” como alternativa opositora para sacar al PLD del poder y cambiar el modelo económico implementado por el partido morado.
A Luis le favorece que, con una ayudita mediática que le da un sector anti PLD, ha logrado “picar adelante” y encabezar el  discurso de una  oposición  que no cumplía su rol de contrapeso. Ante una oposición disgregada y pequeña, el candidato del PRM, cual sea finalmente su tamaño, puede pasearse como “pavo real”.
De todas maneras, quedará siempre en el aire la gran interrogante de si el aporte significativo que por un lado le ofrece con su carisma particular el expresidente Hipólito Mejía, no lo contrarresta por otro la simple sospecha de que, en el fondo, el hombre de Gurabo (a donde prometió ir a sembrar yuca si el gobernante, que ya presentó credenciales al romper su silencio), era el candidato del PLD, sería un aliado especial del actual jefe de Estado. Abinader, que aparentemente va bien, tiene que emplearse muy a fondo para  tratar de aglutinar lo que el PLD y Medina  le han dejado, a fin de proponerse construir una mayoría para ganarle a un partido oficial que, además de lucir más fuerte con acuerdos recientes, se ha proyectado en distintas encuestas como la organización política a vencer.
De ahí que de producirse la unidad real y sincera en el interior del PLD, y de contar Danilo -ya candidato- con el aporte de los aliados viejos y los recién llegados, entonces, ¿de dónde Abinader va a sacar la gente y los aliados que hagan la diferencia que se necesita para lograr la mayoría que da el triunfo? Por cierto, como el presidente Medina volverá a trillar el rol de candidato, tendrá que “repartirse en 20” para poder reparar lo que sin duda fue (y las quejas y dolamas están al pecho) un “calor descuidado” del gobernante  para con los senadores, los aliados del Bloque Progresista y hasta con el grueso del equipo de comunicadores de la campaña anterior. Dos ejemplos: Vanderhorts y Elías Wessin.
LUIS ENCARNACIÓN PIMENTEL