jueves, 11 de junio de 2015

El regalo especial de los ecuatorianos para el papa

En la capital ecuatoriana, cerca de 240
personas se preparan desde hace
semanas para integrar un coro que
 la arquidiócesis de Quito ha formado
 para la misa del 7 de julio, que
tendrá lugar en el Parque Bicentenario
de esa ciudad.
La música será un regalo especial de los ecuatorianos para el papa
Ecuador;- Entre los regalos que el papa Francisco recibirá durante su visita a Ecuador, en julio, habrá uno con un significado muy especial: el conjunto de canciones que el pueblo de ese país andino cantará para él durante las dos misas que celebrará el pontífice en las ciudades de Guayaquil y Quito.
En la capital ecuatoriana, cerca de 240 personas se preparan desde hace semanas para integrar un coro que la arquidiócesis de Quito ha formado para la misa del 7 de julio, que tendrá lugar en el Parque Bicentenario de esa ciudad.
Para la religiosa Maria Florencia Dumonset, una integrante del coro, argentina como el papa, es especialmente hermoso "que Ecuador quiera que la gente cante, que la gente sencilla acompañe al papa y que todos podamos cantar y participar. Eso es lo mas lindo", subrayó.
Los "elegidos" ensayan cada martes y jueves en el seminario de Quito, donde repiten una y otra vez las piezas seleccionadas, canciones entresacadas de las que cada domingo se cantan en los templos de este país de dieciséis millones de habitantes, mayoritariamente católicos.
La conocida actriz Tania Salas, otra de las integrantes del coro, se siente afortunada por haber sido elegida para cantar.
"Como mujer de fe me parece que mientras yo pueda servir con algún pequeño granito de arena para que la bienvenida al santo padre sea un motivo de fe y de esperanza para nuestro país, pues bueno, yo estoy aquí feliz", comentó a Efe.

Tras calentar la voz con unos ejercicios iniciales y practicar varias series de escalas, los coristas se entregan con entusiasmo a la interpretación, en la que el día 7 estarán acompañados por la Orquesta Sinfónica de Ecuador.

Llegados de lugares tan distantes como Ambato, Latacunga, Cuenca, Ibarra o Guayaquil, además de los procedentes de Quito, los coristas son gente vinculada a la vida de la iglesia católica, explicó el director del coro, el sacerdote Jean Wilson Morales.
"Al ser un evento de Iglesia, debía ser algo (organizado) desde dentro de la Iglesia", formado por personas que, al menos, "asistan a la misa dominical", dijo en declaraciones a Efe.
La mayoría de los miembros del coro son mujeres y hay también una docena de niños, todos ellos elegidos en audiciones entre personas de parroquias y grupos católicos.
El repertorio de la celebración será "lo que se canta siempre (en la misa) pero no como se canta siempre, sino con un nivel mucho más elevado", comentó Morales.