jueves, 11 de junio de 2015

¡Alianza prevista en 2002!

A principios de 2002 --hace ahora 13 años--, me propuse una alianza electoral entre los tres principales partidos y en esos afanes visité al doctor Balaguer, a Hipólito Mejía, que entonces era Presidente de la República, y a Leonel Fernández, presidente del PLD.
Fue la condición que puse para aceptar la candidatura a senador por mi provincia, San Cristóbal, que generosamente me ofreció el Partido de la Liberación Dominicana y que hasta llegó a ser proclamada por el Comité Político de ese partido reunido en casa del arquitecto Eduardo Selman.
Ya he dicho que cuando visité a Balaguer con ese fin se excedió en elogios inmerecidos garantizando que su partido participaría “con mucho entusiasmo” en una alianza tripartita “con tan buenos propósitos”, aunque estuviera limitada a la jurisdicción de San Cristóbal en el tramo de elección senatorial.
El problema llegó con Hipólito Mejía, que no sólo se negó a apoyarme sino que fue donde Balaguer a pedirle que tampoco me apoyara. Hatuey De Camps, entonces presidente del PRD y que andaba con Hipólito “de paños y manteles”, también le pidió lo mismo a Balaguer proponiéndole el “acuerdo del desacuerdo”.
En una de mis visitas a Balaguer, Balaguer me preguntó: ¿Y qué fue lo que tú le hiciste a esa gente... que no te quiere ni en pintura?
La verdad es que lo único que le hice “a esa gente” fue criticarle sus desatinos y poner en evidencia todos los días las locuras de un gobierno corto de juicio... ¡Casi nada!
Reivindicar un pacto...
El acuerdo de los tres principales partidos del sistema parecía una locura... Pero la verdad es que nunca estuvo lejos si se analizan sin pasiones los acontecimientos políticos de los últimos 25 años, empezando porque los tres coquetearon alianzas indistintas entre uno y otro.
El PLD de Juan Bosch --porque el actual es otro PLD--, fue siempre el más renuente a pactar con el Reformista y menos con el PRD. En 1986 se propuso fastidiar al PRD con aquella consigna de campaña: ¡El PLD ya ganó!
Y cuando Jacobo perdió las elecciones de Balaguer, Euclides Gutiérrez Félix fue a la televisión y dijo: “El PLD ya ganó...”.
Cuando Peña Gómez se excedió en generosidad y fue donde Bosch a ofrecerle el apoyo del PRD para consolidar la victoria del PLD en 1990, Bosch rechazó ese respaldo y le recomendó a Peña que acudiera como candidato a esas elecciones. Eso le costó el triunfo y Balaguer se reeligió con la rechifla de los peledeístas.
En las elecciones de 1996, sin embargo, el PLD trazó con mucha antelación una estrategia de alianza con los reformistas para provocar el balotaje que llevó a Leonel al poder por primera vez.
“Juntos y reburujaos...”
Con la actual alianza del PLD, el PRD y el PRSC, se replantea la conformación del cuadro político dominicano. Ya no existirán tres fuerzas antagónicas disputándose los mismos votos en el primer tramo de elección, pero sí en el tramo inferior del voto preferencial.
Como en ese sistema el diputado arrastra al senador, el canibalismo es inevitable porque los candidatos de la alianza estarán disputándose los mismos votos en cada circunscripción...
... Sólo hay que imaginarse lo que pasará en una circunscripción con una sola plaza a diputado y candidatos de los tres partidos:

¡Ganará el que tenga más saliva... en efectivo!
Por César Medina ;-