sábado, 23 de mayo de 2015

Un pacto político, con humildad y equidad

Siempre he afirmado que Danilo Medina y Leonel Fernández son dos líderes políticos que tienen sentido de la historia, es decir, que saben actuar acorde a la situación poniendo sus intereses personales por debajo de los intereses de su partido y del país. Por eso en cada momento en que se han enfrentado, he mantenido el criterio de que no se separarán ni dividirían el PLD y que uno siempre terminará apoyando al otro. Ha sido así y en este momento, también será así.
Ellos están a punto de pactar un acuerdo que permitirá la reelección del presidente Medina y que el PLD se mantenga en el poder. Y es un acuerdo donde ambos líderes mostrarán su grandeza y Leonel se crecerá como líder político aceptando la reelección y mostrando nuevamente su gran sentido de la historia.
Danilo y Leonel se necesitan mutuamente. Ambos son los líderes principales del PLD y ninguno va tomar una decisión que conlleve la división de ese partido. La situación que se había presentado con Leonel y su equipo político ya ha tomado el curso normal, pues él ha entendido que la reelección de Danilo es lo que más le conviene al país, al PLD y al propio Leonel.
Leonel ha actuado acorde a su dimensión histórica. El es uno de los grandes líderes políticos con que cuenta nuestra nación en los actuales momentos. Es un fenómeno político de trascendencia, pues no sólo ha ganado tres procesos electorales con más del 50% y ha sido presidente de la república tres veces antes de cumplir 60 años de edad, sino que en la actualidad es el presidente del principal partido político del país y ha sido uno de los responsables principales de que ese partido haya ganado los últimos cinco procesos electorales.
Un líder político debe siempre mantener un gran sentido de la historia. Saber tomar la medida correcta en el momento oportuno. Y debe escuchar a sus seguidores y asesores, pero la última decisión debe partir de sus convicciones y su sentido de humildad. Una de las características principales de un líder en estos tiempos es la humildad. Y ser humilde significa dejar de lado la arrogancia, la soberbia y el engreimiento. Un líder político no puede obsesionarse por un cargo y perder la perspectiva por ello. Leonel es brillante como orador, como intelectual y como estadista. El no podía ni debía perder su visión de la realidad por la obsesión de ser presidente por cuarta ocasión. Leonel es mucho más que un mandatario, es un líder de dimensiones históricas y debe actuar como tal.
Y es por eso que entendió que a su partido y al país lo que más le conviene es la reelección del presidente Danilo Medina. Danilo es el camino más fácil para la victoria y la ruta más segura e idónea para seguir desarrollando el país y logrando el bienestar de la gente. Aunque duela decirlo, la candidatura de Leonel en estos momentos es un peligro. Si Leonel es el candidato hay una gran posibilidad de que la oposición unificada pueda sacar al PLD del poder. Eso es lo que dice la realidad y lo ratifican las encuestas. Con Danilo eso no es posible, pues él gana en cualquier escenario. Por eso es justa y necesaria la modificación constitucional para permitir la reelección. Y Danilo debe ser justo, equilibrado y humilde ante esta actitud de desprendimiento de Leonel. Por el bien del PLD, de ambos líderes y del país.