domingo, 31 de mayo de 2015

Cuestión de liderazgo

Probablemente dentro de tres o cuatro años resurja, a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana, el pleito por la supremacía, por el control, por la candidatura. Tal vez mañana tendrán nombres diferentes si no hay un cambio de actitud.
Dejar de lado la dirección colegiada parece que va a convertir a este partido en el mismo gallinero en el que se han desenvuelto las demás agrupaciones partidarias, de izquierda y de derecha  ¿Qué ha pasado hasta ahora? Si pasamos revista a los períodos en los cuales los partidos se han mantenido totalmente unidos, encontramos que ha sido el tiempo en el que UN LIDER se ha convertido en ley, batuta y constitución.
Joaquín Balaguer tuvo un partido unificado hasta que Augusto Lora pretendió pulsear con él por liderar a esa organización. Mientras Juan Bosch, primero, y Peña Gómez, después, fueron los mandamás en el PRD, la unidad siempre se impuso. Maximiliano Gómez (El Moreno) al frente del MPD impuso la disciplina y la unidad. Con su desaparición, ese partido sufrió deserciones y división. El PLD, bajo la dirección del profesor Juan Bosch, estuvo dirigido a puerto seguro hasta la desaparición de éste. Cuando comenzó a tener dificultades para dirigirlo no se impuso otro líder; surgió una dirección colegiada que asumió, exitosamente, su conducción. Hasta ahora había logrado presentar al país una agrupación unida, coherente y triunfante. Sus éxitos están ahí.  Haber ido traspasando el poder  colegiado al individual parece ser el pecado. Surgieron los liderazgos individuales y, al parecer, los conflictos.
En el reformismo, Federico Antun y Amable Aristy Castro no supieron  o no pudieron canalizar sus aspiraciones, ceder y mantener la unidad.
Hoy, el senador de Higüey cuenta con su propio Partido Liberal Reformista, mientras Antun sigue al frente del Partido Reformista.
Y así ha ocurrido en casi todos los partidos políticos surgidos durante la vida democrática dominicana  ¿Por qué si la dirección colegiada le dio resultado al PLD, sus dirigentes no siguen ese patrón? Aclaro que, aunque le reconozco éxito a los liderazgos individuales de los partidos locales, asumo la dirección colegiada como mas efectiva, funcional y exitosa.
La salida a la crisis en el PLD puede no ser la mejor, pero, como dice el refrán, es preferible un mal arreglo que un buen pleito. Que la paz lograda ahora, sirva para lograr un gran arreglo por el bien de su partido y del país.
Por TOMÁS AQUINO MÉNDEZ ;-