jueves, 28 de mayo de 2015

¡… Y Leonel quebró al PLD!

La situación del PLD está mucho más complicada de lo que aparenta... Porque Danilo no puede echar para atrás la fórmula escogida para pasar su reelección, y Leonel no dejó ninguna otra alternativa que no sea la confrontación: el juego está trancado a bandas, como se dice en el dominó.
Las mentes más fértiles en fórmulas de avenencias políticas no ven solución fuera de una fractura traumática en el peledeísmo... Y en ese escenario Leonel lleva todas las de perder porque su liderazgo difícilmente pueda sobrevivirle a una crisis que él ha provocado.
Leonel pierde la perspectiva cuando coloca la reelección planteada por su propio partido en el marco de la inconstitucionalidad... Porque lo inconstitucional no puede hallar negociación política y la judicialización es la única alternativa a mano.
¿Podría entonces el presidente del PLD favorecer una demanda de inconstitucionalidad a una ley --como la convocatoria a la Constituyente--, ordenada por el Comité Político de su partido y aprobada por la gran mayoría de sus legisladores?
Más aún: ¿Podría Leonel Fernández invocar la ilegalidad de una reforma constitucional para reelegir a Danilo cuando esa reforma ha sido sustentada por el partido del que él es presidente?
Las respuestas a estas preguntas lo único que dejan claro es que Leonel tomó el camino del no retorno... Para no pensar que cayó en su propia trampa.
... Danilo sin alternativa
Con su discurso del lunes Leonel dejó a Danilo sin alternativa, sencillamente inentendible en un líder como él, como Leonel, que ha sido tres veces Presidente de la República y se supone que conoce como pocos las reglas inquebrantables del poder.
¿Cómo quedaría el Presidente ante el país si se acoge a las exigencias de Leonel y asume el Referéndum Aprobatorio y le diera categoría de ley orgánica a la convocatoria de la Asamblea Constituyente que él mismo mandó pasar como ley ordinaria?
La respuesta es muy simple: sería un Presidente sin decisión política, dubitativo, inseguro, sin el coraje necesario para asumir con todos los riesgos un proyecto de Estado de tal envergadura... Y, consecuentemente, no debería seguir en el poder.
Es lo que explica que antes incluso del discurso de Leonel, cuando se hacía evidente por dónde venía el expresidente, Danilo convocó a sus tropas políticas --entre quienes se encuentra la Presidenta del Senado--, para instruirlas sobre lo que había que hacer sin mayor demora: convocar la Asamblea Revisora.
¿... Y entonces qué?
Si Leonel asumió como inconstitucional el procedimiento que escogió Danilo para reelegirse -- y lo inconstitucional no se negocia--, y Danilo no puede echar atrás su estrategia “por una simple razón de Estado”, el tranque no tiene solución a la vista... Y tampoco fuera de la vista.
Nadie puede sospechar siquiera que Leonel puso el juego en banda de forma inconsciente. Como Presidente de la República por 12 años conoce “los secretos innegociables del poder”, y como líder político y abogado sabe que “lo ilegal es innegociable”.
Existe una sola alternativa de solución: la fractura... Porque aunque Leonel dijo que el PLD no se dividirá, lo que él planteó en su discurso del lunes fue una división sin dejar espacio a la posibilidad de una transacción digna.
Hay una sola pregunta que Leonel debe responder: ¿Cómo se puede ser presidente de un partido y desobedecer los mandatos de ese partido?
Por César Medina ;-