viernes, 15 de mayo de 2015

La soberbia del poder...

El ejercicio político a nuestro estilo y forma tiene cosas incomprensibles bajo cualquier lógica. Uno se pregunta qué necesidad tiene Leonel Fernández de exponer su prestigio y su futuro promisorio en una contienda inútil en su propio partido... ¡Pero la torpeza del poder es peor!
... Porque fue imprudente por innecesaria y ominosa la advertencia que hizo ayer una mayoría del Comité Central del PLD a su presidente dejándole saber que está en el deber y en la obligación de cumplir el mandato del Comité Político, y que ese mandato es apoyar la reelección de Danilo.
Le reestruja a Leonel que no tiene alternativa: o ejecuta el mandato partidario o la maquinaria peledeista le pasará por encima con las implicaciones que eso tendría para su liderazgo y su futuro. La advertencia es que quedaría sencillamente aniquilado.
Ese no es el escenario ideal para Danilo Medina que por todos los medios trata de evitar la división. Para él lo deseable fuera que Leonel se integre con su otra mitad a los trabajos partidarios que a partir de ahora no deben ser otros que pasar la reelección.
El PLD ha perdido un tiempo precioso que va ganando la oposición que sólo aguarda una definición “para entrarle como la conga” a Danilo, vulnerable a los ataques de grupos de poder que se apandillarán para abominar de la reelección presidencial.
... La posición de Danilo
Danilo tendrá que hablar chino para convencer a la gente de los beneficios que tiene la reelección en la presente coyuntura. Y aunque este país no es anti-reeleccionista por antonomasia, tendrá que justificarse fuera de los misterios que tiene el poder y que a veces desembocan en gobiernos que se suceden a sí mismos porque cualquier tiempo les resulta corto.
Al Presidente Medina le convendría un buen arreglo con Leonel, y ambos lo saben. Es lo que va a ocurrir, pero en el camino esa relación podría terminar de erosionarse con malas consecuencias para el gobierno, para Danilo, para Leonel y para el PLD.
Las elecciones no están ganadas de antemano si la oposición se muestra dispuesta a negociar un buen pacto unitario, que parece ser el temperamento de los dos candidatos principales, Miguel Vargas y Luis Abinader.
Si los danilistas creen que tienen el 80 por ciento del apoyo de la población, deben bajarse de esa nube. Los porcentajes de aprobación al gobierno no son necesariamente similares a la intención de votos para el candidato.
Danilo tendrá que someterse a la campaña feroz de una oposición que aspira a sacarlo del poder... Y para eso necesita a Leonel y a un partido unificado.
Sólo mucha bulla...
Los danilistas no aportan nada fuera de la bulla mediática cuando alardean de sus molleros hinchados por el poder.
En este momento el PLD necesita inteligencia más que músculos para negociar un buen arreglo. Las condiciones están dadas para ese arreglo pero deben quedar atrás las escaramuzas insustanciosas y los alardes de grandeza interna.
Por eso insisto en que este asunto sólo se resuelve con una reunión entre Leonel y Danilo, sin límite de tiempo, fuera de las influencias de partidarios de ambos que viven echando leña al fuego.
Después del VIII Congreso nadie en el PLD ignora quién tiene la mayoría... Pero no es eso lo que está en discusión...
¡... Las amenazas y exhibiciones de grandeza pueden ser letales!
Por César Medina ;-
lobarnechea1@Hotmail.com