sábado, 2 de mayo de 2015

Humillación y chantaje

HUMILLACIÓN.- El impasse entre los seguidores de Danilo Medina y Leonel Fernández va tomando un giro peligroso, pues asoman dos elementos de cuidado: la humillación y el chantaje. ¿Para qué sugerir a la comisión encargada de preparar el proyecto que lo mostrara a senadores y diputados, si se tenía decidido por adelantado rechazarlo? El botón que exhibieron en la solapa de sus sacos, más que una burla, fue una puesta en ridículo a compañeros, a colegas, y sobre todo, a autoridades del partido. Reynaldo Pared sigue siendo secretario general, y si encabezó esa comisión, no fue por decisión propia, sino por recomendación de Fernández y consentimiento del Comité Político.
Lo obvio puede ser obvio, pero lo es más cuando se tienen a manos evidencias. Con la reacción de los diputados primero y los senadores después, Fernández quiere cobrarse, y con réditos, la deuda del domingo 19 en Metro Country Club. Lo de esta semana en el Congreso Nacional no fue una poblada, sino una revuelta política con dirección conocida…
UNA Y OTRA.- La lógica política impone que si la sugerencia de la comisión fue de Leonel Fernández, este debió instruir a sus senadores y diputados de que dieran un trato digno a sus compañeros de partido, todos miembros del organismo ejecutivo. Era una forma de rendirse, pero sobre todo de salvar la cara y preservar el orden institucional en el PLD. Esos reiterados desconocimientos de la autoridad del Comité Político, más temprano que tarde, tendrá efectos perniciosos. Dígase lo que se diga, el PLD no volverá a ser el mismo, sea que se supere el impasse o que no. Ahora recuerdo que advertí los riesgos de esa situación de presionar desde fuera al CP, y que ocurría cuando se hacían cartas y recogían firmas en apoyo a determinados candidatos a presidir los bufetes de las cámaras legislativas. Se estaba aceptando un poder paralelo, o creando condiciones a una autoridad subsidiaria. Las contradicciones de ahora con el Comité Político son consecuencias directas de las anteriores debilidades…
EL DESEO.- Leonel Fernández quiere que se vea que la solución a la situación creada por el Comité Político solo puede lograrse en base a su autoridad. Sería una forma de reivindicarse, de recuperar el ascendiente perdido, y lo hace de manera torpe, improvisando sobre la marcha. ¿Qué fue lo que hicieron los senadores y los diputados esta semana? Devolver la encomienda. En vez de resolver ellos con la comisión, y subordinarse al mandato del CP, plantearon que solo una reunión entre Fernández y Danilo Medina supera el trance. Esto es, sacar al Comité Político del medio. Que se celebre una cumbre personal, al margen de la cúpula, solo que en condiciones más favorables a Fernández. Uno se pregunta, y se queda sin respuesta: ¿No fue una cumbre el encuentro previo a la reunión del Comité Político celebrado en la villa de Luis José Asilis, en las propias instalaciones de Metro Country Club? Lo fue, sin duda, solo que frente de un batallón de fusilamiento… 
CONSENSO.- El propósito de Leonel Fernández se ve de cerca igual que de lejos. Quiere llegar a un consenso con Danilo Medina en que pueda recuperarse el punto medio de los griegos, pues desde el 19 de abril la carga está de un solo lado. De ahí la necesidad de una reunión entre ellos, y los senadores, conociendo lo que se mueve por debajo, dan espacio y tiempo a la negociación. Una negociación que se dio como un hecho, pero que no fue más que una de las tantas fábulas que corren, tropiezan y caen en el escenario político dominicano. El Empresario hizo la diligencia, y cuenta con el consentimiento de los dos, solo que debió viajar fuera del país y se le espera a principio de semana. Entre el 4 y el 6. Sería una ocasión memorable, pero no solo de verse las caras, sino de jugar con cartas nuevas y un crupier menos comprometido. Siempre que no sea en el casino del Comité Político, donde quien no saca barajas de la manga, dispara con pistola de bolsillo, todas las apuestas son posibles…
Por Orlando Gil ;- 

@orlandogildice