martes, 12 de mayo de 2015

EE.UU. niega haber mentido sobre la muerte de Osama Bin Laden

La Casa Blanca rechazó en forma categórica las afirmaciones “sin fundamento” del periodista estadounidense Seymour Hersh, quien aseguró que el gobierno mintió respecto de las condiciones en las cuales su país mató en mayo de 2011 a Osama Bin Laden en Pakistán.
“Hay demasiadas inexactitudes y afirmaciones sin fundamentos en este artículo como para responder punto por punto”, afirmó Ned Price, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC).
En un artículo publicado por la revista “London Review of Books”, Seymour Hersh afirma que el gobierno estadounidense colaboró con los servicios de inteligencia paquistaníes para llevar a cabo esta intervención de las fuerzas especiales estadounidenses contra la residencia en la que se escondía el líder de Al Qaeda en Abottabad, cerca de Islamabad.
La Casa Blanca siempre afirmó que Islamabad sólo había sido informada después de los hechos. “Es falso, al igual que otros elementos del relato de la administración de Obama”, lanza Seymour Hersh al comienzo de su artículo que se basa, dice, principalmente en una fuente: una alta autoridad en retiro de la inteligencia estadounidense.
Al reafirmar que esta intervención fue “un operativo estadounidense de cabo a rabo”, Ned Price subraya que “sólo un pequeño círculo” de autoridades estadounidenses estaba al tanto y que el presidente Barack Obama había decidido, desde el principio, no informar a otros gobiernos, incluso el gobierno paquistaní.
Otras de las novedades que apunta el artículo son que de hecho Bin Laden estaba bajo custodia de los servicios secretos paquistaníes desde 2006 en la casa de Abbottabad, y que su salud se había deteriorado hasta el punto de que era un inválido. Lo mantenía recluido para poder utilizar su figura como moneda de cambio con Al Qaeda, y que no sólo conocían la operación que acabó con su muerte sino que llegaron a colaborar, abriendo camino a los Navy SEALs estadounidenses.
‘El asesinato de Osama Bin Laden’, publicado en The London Review of Books, defiende que el ISI contaba con un agente infiltrado en el complejo residencial de Bin Laden y que respondió a todas las dudas de la CIA de cara a preparar el asalto. Pakistán habría ordenado además la salida de todos los guardaespaldas de Bin Laden “en cuanto oyeran los primeros helicópteros” y que se cortase la luz eléctrica en la localidad desde horas antes de empezar el ataque.
“Las mentiras de alto nivel siguen siendo parte del modus operandi de la política exterior de EE.UU., junto con las cárceles secretas, los ataques con aviones no tripulados y las redadas nocturnas de las fuerzas especiales sin pasar por la cadena de mando oportunamente y evitando a quienes podrían echarlo para atrás”, sostiene.
Los críticos de Hersh censuran que el reportero se base esencialmente en las declaracioens del ex agente de inteligencia que no identifica. Las fuentes citadas con nombre en el texto por el reportero no contradicen la versión, pero tampoco ofrecen evidencia concreta que la respalde.
Seymour Hersh se destacó en el pasado entre otros por haber revelado datos sobre la masacre de My Lai durante la guerra de Vietnam y el escándalo de la cárcel de Abu Ghraib en Iraq, pero las controversias que generaron varios de sus artículos recientes afectaron su imagen en Estados Unidos.