lunes, 27 de abril de 2015

PLD, acciones aventureras

DESAPRENSIVOS.- Los senadores y diputados seguidores de Leonel Fernández no son clérigos, son políticos, y hasta exitosos, pues lograron alcanzar sus posiciones. No tiene, por tanto, sentido ni razón la revuelta contra la decisión del Comité Político. La reacción de los primeros días (lunes, martes, miércoles), si no se justificaba, por lo menos se explicaba. Y se entendía. Le habían matado el gallo en la funda. Las acciones posteriores, sin embargo, lucen aventureras. Una cosa es una batahola y otra una guerra en forma. Dicen que en la sesión pautada para el martes de la semana pasada en el Senado, pensaban vestirse de negro entero, y utilizar el hemiciclo como tribuna, y que la  presidenta Cristina Lizardo la suspendió para evitar el espectáculo.
El hecho no se dio, eso está claro, y la información no fue confirmada, pero no hay dudas de que el ánimo de uno que otro senador se pasa de desaprensivo. ¿Cuál es la idea, el propósito, la posibilidad? Si no están de acuerdo con la convocatoria, solo tienen que esperar que llegue a la cámara alta y tumbarla. Y para eso no hay que hacer bulla ni piruetas. Como el león, aguardar la presa e írsele arriba cuando vaya a beber agua al río...
LA VENTA.- Cuentan que actos previstos para el pasado fin de semana fueron suspendidos por la convención del PRM, pero que en estos días que siguen la locura volverá a desatarse y hacer de las suyas ante la llegada inminente del proyecto de convocatoria. Nadie sabe el alcance de la campaña Yo no Vendo mi Voto, pero queda claro que la perversidad es arma de destrucción masiva. Que ese pronunciamiento lo haga un diputado del PRD o del PRM, se entiende, pero no un legislador del PLD. Se supone que entre peledeístas no hay compra posible, y que los seguidores de Leonel en las dos cámaras no venderían nada, y sí aportarían su voto por disciplina partidaria. La finalidad es indudable: quieren afectar moralmente la reelección para dañarla políticamente. Y como dice el refrán, todo el diablo es candela: No solo los reeleccionistas tienen bolsillos, también los que se oponen desde el partido oficial a un nuevo mandato de Danilo Medina...
MEZQUINOS.- Los partidos de oposición llevan un tiempo denunciando la corrupción de la pasada administración, e incluso hay personeros cuya preeminencia deriva de haber hecho lo malo. Ahora, teniendo a unos peledeístas como testigos de cargo contra otros peledeístas, el ovillo quedará sin hilos, solo el carretel. Pues sucede que los reeleccionistas también se quejan, y se quejan --entre otras cosas-- de la capacidad de los seguidores de Leonel Fernández de poner piedras en el camino utilizando a terceros. Ellos que están en el poder saben cómo el poder se manifiesta, y saben por igual que en política no hay coincidencias fatales. Todo es concertado, aunque no sean visibles los acercamientos. Incluso, paranoia o sospecha, se apropian de alegaciones ajenas y comparten inquietudes sobre determinadas instancias públicas. Los tribunales, los jueces. La mezquindad no se detiene ante barrera, y los alevosos no conocen límites. Ahora, como antes en el VIII Congreso, los leonelistas tiran la primera piedra, como si se creyeran libres de pecados...
LAS FOTOS.- Recordar es vivir, y nunca se vive mejor que cuando se ven fotos viejas de familia. Los seguidores de Leonel no andan ahora de fanfarrones, como en los días del VIII Congreso, diciendo que iban a tornar o a virar, sino que están haciendo, y con mucha anticipación, para que no les coja la noche. Es decir, que en la ocasión anterior todo era de boca, y la locuacidad los perdía, pues las fuerzas contrarias les seguían la cuenta, tomaban notas, y preparaban una contrainsurgencia que ojos vista se pasó de efectiva. Y el resultado no deja mentir: mayoría en el Comité Político y mayoría en el Comité Central. El Danilo Medina que una vez se quejó de haber sido vencido por el Estado, no ha vuelto a perder una, y sucede que ahora es Luis XIV: “ L¥ État, cést moi ”. Aunque, de verdad,  no en el sentido absolutista del rey francés, pero sí que las circunstancias obran a su favor. Interesante, porque sus oponentes toman lo jurídico como mampara, y esa es la mejor demostración de que políticamente podrían sentirse derrotados...
Por Orlando Gil ;-