viernes, 10 de abril de 2015

Domínguez Brito en la picota

La intempestiva rendición de cuentas del procurador  Francisco Domínguez Brito abrió la caja que esconde el payaso sustentado en resorte. Sorpresiva y sorprendente. Son memorias 2013-14 pero sacuden porque está en medio de un julepe en el que baila con sus propios compañeros de partido. Las cajas y cajones que se han tirado impactan la sociedad en su conjunto.
El tono alto del magistrado Domínguez Brito, que aparenta usar los altoparlantes de un sector de la Iglesia Católica y la embajada Norteamericana, ha molestado al presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Germán, quien lo acusa de dañar la imagen de la justicia dominicana.
Sucede que Domínguez Brito, sin saber o sabiendo, se ha colocado como los jóvenes del Falpo que desde la UASD levantan sus puños enardecidos en contra de la justicia. Ha hecho coro junto con todos los contrarios del  PLD. Hay tal coincidencia que hasta la tribu de Juan Hubieres coloca propaganda en sus vehículos en apoyo al fiscal general.
Aunque fue desmentido por el encargado de comunicaciones de la Procuraduría, en las redes sociales corrió como rumor la renuncia de Domínguez Brito. Cierto es que la puesta en público conocimiento de su gestión fue primer peldaño para la especulación. Algunos alegan que sería para preparar su candidatura presidencial.
Se dice que por el PLD y hasta que podría ser  ficha de Danilo Medina en el tablero morado. Otros que será candidato alternativo, recogedor de la campaña de moralidad que encabeza. La andanada que lanzó en su contra el presidente de la Suprema, Mariano Germán, en inusitado enfrentamiento lo pone en picota. Los dos polos chocan y sacan chispas.
Este enfrentamiento arrastra algo más, puesto que el Procurador es funcionario del gobierno y la ola que agita Germán, llega y salpica el Palacio Nacional. Quizá algo vio venir Domínguez Brito porque en estos días se reunió con el  embajador de Estados Unidos en los dominios de éste. No fue la primera  ni la última. Algunas públicas, otras privadas. Está bien fondeado.
Bajo la ducha fría hay que interpretar lo dicho por el magistrado Germán, quien afirma que la conducta de Domínguez Brito ha sido “inmadura, irreflexiva, irrespetuosa y propia del populismo judicial”. La reacción oficial podría dilatar. El Presidente de la República estará de reunión en Panamá.
La andanada de la Suprema Corte se cuela entre renuncia y reelección.
Por Alfredo Freites ;-