jueves, 26 de marzo de 2015

...Leonel, Danilo, Reinaldo

Si los hilos de la política se tejieran con sensatez y sentido común, Danilo, Leonel y Reinaldo llegaran juntos esta noche a la reunión del Comité Político peledeista y le anunciaran a sus compañeros y al país que se han puesto de acuerdo para modificar la Constitución... Pero es evidente que eso no ocurrirá...
Leonel admitiría que nunca como ahora los dominicanos quieren la repostulación de un Presidente y que consecuentemente la reforma constitucional se llevará a cabo por iniciativa del PLD y de todos sus legisladores previo a la convocatoria de un Referéndum Aprobatorio.
Danilo anunciaría que todos los legisladores de su partido serán repostulados en sus mismas jurisdicciones exceptuando a quienes no deseen seguir en esas funciones, en cuyos casos el ex presidente Fernández propondría a sus sustitutos.
La reelección, obviamente, abarcaría a Margarita Cedeño, la esposa de Leonel, que ha sido muy buena Vicepresidenta: no es conflictiva, no le hace sombra ni competencia al Presidente y tiene iniciativas y creatividad ejecutivas.
Leonel justificaría la postergación de su candidatura para ocasión más auspiciosa y acordaría con Danilo que cuatro años más adelante no le haría oposición, aunque el relevo del actual liderazgo quede postergado por un período de gobierno.
Lo que quiere la gente...
Todas las encuestas, sin una sola excepción, colocan al Presidente Medina en la punta de la popularidad y en la aceptación de su gobierno... En ningún escenario baja del 70 por ciento cuando se pregunta si se votaría la reelección.
En la calle a Danilo se le percibe como buen Presidente, se le distingue y valora como a ningún otro jefe de Estado en la historia dominicana, y esos niveles de aceptación no pueden pasar inadvertidos para un hombre de la altura, la visión histórica y la grandeza política de Leonel Fernández.
En este momento a quien más beneficiaría una decisión de esa naturaleza es al propio Leonel porque liderar una reforma constitucional que haga posible la continuidad de Danilo proyectaría en él, en Leonel, la grandeza que algunos le regatean y consolidaría su liderazgo no sólo en el PLD sino en todos los sectores de la sociedad dominicana.
Lo que nadie le perdonaría sería que provoque la frustración colectiva de quienes quieren la continuación de Danilo, que es la mayoría abrumadora de los dominicanos que se sienten cómodos con su gobierno, con la frugalidad de su estilo y con su cercanía y campechanía que forman parte de su personalidad.
Empujó, empujó, empujó....
Sin embargo, Leonel avanzó demasiado en su intento de volver apresuradamente al poder con sólo 60 años de edad y después de haber agotado tres períodos como Presidente... Y de eso tiene mucha culpa el propio Danilo Medina...
Quiso que la reelección cayera por su propio peso, como en efecto está ocurriendo, pero descuidó el factor interno de su partido y no fue del todo sincero con Leonel, permitiendo que se abriera la brecha para que saliera a buscar candidatura propia.
Leonel aprovechó la aparente indecisión del danilismo, pero no reparó en que la presión popular por la reelección estaba drenando su propia capacidad de reacción y que el asunto está desbordando los parámetros partidarios... Colocando ahora a Leonel en una disyuntiva muy delicada:
¡O lidera la reforma constitucional para que Danilo siga... O se echa en contra a tres cuartas partes del país!
Por César Medina ;-
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