miércoles, 18 de marzo de 2015

La reelección no va

La intención de perpetuar a Danilo Medina, como quieren sus seguidores, tiene muchos obstáculos. No basta el oro del mundo para lograr felicidad, diría la canción, también se requiere del voto mayoritario de los congresistas y luego del pueblo. Cierto es que los recursos del Estado podrían tumbar el pulso a la adversidad, pero aún está por verse.
Tengo la duda de que Danilo Medina se embarque en la aventura de captar voluntades a peso por voto. Modificar la Constitución por ambición, no le cuadra a la imagen que se le tiene.
La única posibilidad que podría tener la reelección es,  si para comenzar el Comité Político del PLD aprobara modificar la Constitución aunque fuera un cuchillo contra la garganta de los que aspiran a ser candidatos, todos miembros de ese organismo.
No es obligado coincidir con los compañeros reeleccionistas. Cada grupo tiene sus preferencias. A rompe y raja no se puede imponer una candidatura. Los partidarios del continuismo han barajado mal sus cartas. Antes de tener la baza  cometen torpezas, unas tras otras.
Se han desesperado: se llevan de encuentro a Humberto Salazar, quien sabe hacer ruido; chocan con el diputado Castillo Semán; dan a entender, sin decirlo, que hay manos suyas que protegen a Quirino; pagan encuestas con recursos del Estado para medir la reelección; empleados del Palacio usan las redes oficiales y su tiempo para defender el continuismo; empleados públicos de alto nivel dejan de trabajar para hacer reuniones públicas, en horas de trabajo, para externar su apoyo a la extensión del actual gobierno. Son muchas las acciones que sin rubor ejecutan, como eso de acosar a funcionarios del PLD o de convocar  a los líderes del Congreso para anunciarles, bajo cuerda,  que está en proceso el proyecto  para modificar la Constitución.
Pero veamos el tema con optimismo. Los reeleccionistas logran que el CC del PLD instruya modificar la Constitución a contrapelo de los demás aspirantes. Entonces saldría Danilo al ruedo a competir, aplasta con su maquinaria los propios compañeros y gana en la convención. Lo proclaman candidato presidencial. Pero, todo no queda ahí. Tendrían que hacer la campaña electoral  con los recursos de Estado y quizá sumando la adhesión de dirigentes peledeístas de  otros grupos. En un ambiente ideal se excluye  la oposición  y la opinión pública, olvidando que la popularidad es veleidosa. Son muchos obstáculos. La reelección de Danilo no va.
Por Alfredo Freites ;-