lunes, 9 de febrero de 2015

ONU confirma trama contra RD

El pasado miércoles el Comité de los Derechos de los Niños de la ONU con sede en Ginebra emitió una declaración que viene a confirmar oficialmente la trama contra la existencia de la República Dominicana. La ONU nos insta a borrar y desconocer todo nuestro ordenamiento jurídico-constitucional con respecto a nuestra identidad nacional y el modo de adquisición de la ciudadanía dominicana estipulado por nuestra carta magna.
La ONU insiste en llamar al gobierno a desacatar la decisión 168-13 del Tribunal Constitucional y la vigencia de la Constitución de la República, pidiéndole que asegure la nacionalidad dominicana a todos los hijos de haitianos nacidos en el República Dominicana.
La ONU, igual que lo hizo la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, pretende cercenarle a la República Dominicana el derecho soberano a restringir constitucionalmente el jus solis, como lo hacen el 70% de los países en todo el mundo. Quieren decirnos que todos los niños que nacen hijos de ciudadanos haitianos ilegales en la República Dominicana, incluyendo a los que generosamente les permitimos ver al mundo por primera vez en nuestras maternidades, son ciudadanos dominicanos.
Es la misma ONU que mientras trata de desconocer  nuestra soberanía interna en materia de nacionalidad, mantiene ocupado militarmente a Haití a través de la Minustah y nada hace por impedir la gigantesca invasión de ciudadanos haitianos hacia nuestro territorio que, al juzgar por las estadísticas oficiales del Ejército Nacional, de que sólo en enero detuvieron 26,000 ciudadanos haitianos tratando de penetrar a suelo dominicano.
 La exigencia de la ONU, al igual que la decisión de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, derrumba las acusaciones que hemos recibido de que estamos “fabulando”, cuando responsablemente hemos denunciado el plan de las potencias de fusionar República Dominicana y Haití.
Mientras la ONU quiere nacionalidad dominicana para todos los niños hijos de haitianos nacidos aquí, la Unión Europea ofrece ayuda económica al gobierno dominicano para construir grandes maternidades en la zona fronteriza, del lado dominicano, para así acelerar el proceso de haitianizar el país a través de la falsificación masiva y generalizada de supuestos nuevos ciudadanos dominicanos.
Confieso que, tal y como ocurrió cuando llegué a la Cámara de Diputados y empecé a hablar de la invasión haitiana y de la necesidad de construir un muro, algunos amigos de muy buena fe creyeron que estábamos exagerando la magnitud del problema y fomentando una alerta sobre un peligro imaginario.  
Pasados seis meses de aquel momento, esos amigos, igual que el país, han visto que no exagerábamos y que el problema es tan grave que está por encima de nuestra sana y premonitoria alerta.
La declaración de la ONU, igual que con lo ocurrido con nuestra advertencia de invasión, viene a probar inequívocamente cuál es el designio de la Comunidad Internacional, sabedores de que no habido, hasta ahora, desde el gobierno ni desde la Cancillería dominicana, el temple y la firmeza necesaria para responderle rechazando enérgicamente tal atrevimiento.
Es una vergüenza que a cinco días de producirse la insolente nota de la ONU pidiendo barrer contra nuestro orden constitucional e instando a desconocer a nuestro Tribunal Constitucional, no haya habido ninguna respuesta.  Es esa no respuesta oficial la que paradójicamente alimenta la idea de las potencias y la Comunidad Internacional de que el camino de las presiones internacionales sobre el gobierno dominicano prospere, como han prosperado traduciendo la inexplicable parálisis gubernamental frente a este tema crucial de la República.
A mi amigo el Presidente Danilo Medina le reitero en ocasión de la confirmación de la trama contra República Dominicana que constituye esta declaración de la ONU, que su pueblo que le quiere y le respeta anhela ver al Presidente de La Habana.
El 27 de Febrero, fecha histórica y gloriosa de la República en la que al Presidente le toca rendir cuentas en el Congreso Nacional, sería una excelente oportunidad para que la República sea defendida de esta nueva e inmerecida humillación a que ha sido sometida por la insolente nota de la Comité de los Derechos de los Niños de la ONU.
Por Vinicio A. Castillo Semán ;-
@Viniciodiputado